Yasky, secretario de la CTA, dijo que "la interna de la CGT hizo que el camino elegido fuera desproporcionado respecto al reclamo" y agregó que "hay empresarios que se anotan en estas situaciones porque quieren una devaluación". Su par en Dragado y Balizamiento, Schmid, aseguró que no hay "ningún móvil político" detrás del paro.
El paro y la movilización convocados para este miércoles por el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, en reclamo de modificar el impuesto a las ganancias y el régimen de asignaciones familiares sigue generando cruces entre aliados y opositores.
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Hugo Yasky, secretario general de la CTA, dijo en declaraciones radiales que "el tema de la interna de la CGT enrareció y complicó la situación como para que el camino que se eligiera fuera desproporcionado con lo que es el reclamo". Y agregó: "Porque un paro nacional con una marcha a Plaza de Mayo y con los elementos discursivos que aparecen justificando esa medida, como que no hay relación entre eso y el gobierno que existe".
"Este es un país en el que rápidamente va haber grupos empresarios que se van a anotar atrás de este tipo de situaciones porque quieren llevar agua para su molino, quieren una devaluación muy fuerte, quieren que en Argentina se empiecen a aplicar las mismas políticas que se aplican en los países de Europa", sostuvo Yaski.
El representante de la CTA aseguró que "hubo muchas cosas que tienen que ver con un posicionamiento dentro de los sectores que creen que el ciclo del kirchnerismo se tiene que agotar si o si en el 2015 y que trabajan fuertemente para eso". "Yo creo que algunos piensan que para que esto realmente se termine en el 2015, Cristina de Kirchner tiene que llegar con un profundo desgaste al 2013", afirmó.
En tanto, aclaró que el "paro tiene dos reivindicaciones que son justas, sobre todo que se eleve el mínimo imponible, la base del cálculo, y por otro lado también reclamar por los trabajadores que entre los $ 5200 y los $ 7900 quedan aprisionados en una franja en la que no se cobra las asignaciones por hijo".
Por su parte, el secretario general del sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, deslizó en declaraciones radiales que el paro y la movilización no tienen "ningún móvil político".
Al mismo tiempo, el hombre cercano al moyanismo destacó que la protesta "es un reclamo sindical" relacionado con el impuesto a las ganancias, e informó que ya son más de 50 gremios los que apoyan la huelga del miércoles.
Por último, el sindicalista pidió "un poco más de respeto hacia los compañeros de la CGT" y sostuvo que "el conflicto social no se resuelve en los tribunales", en relación a la denuncia que hizo el Gobierno tras el paro de camioneros de la semana pasada.
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