11 de diciembre 2003 - 00:00

De la Rúa denunció que lo persiguen

Fernando de la Rúa saludó ayer los primeros seis meses de gobierno de Néstor Kirchner, a quien le deseó «el mayor éxito» en una de las escasas salidas públicas tras su salida de la presidencia en diciembre de 2001, el ex presidente dijo que el gobierno de Kirchner «ha tenido un buen ritmo de marcha y buenas decisiones políticas en medio de una situación económica compleja».

La salida ayer por radio de De la Rúa es antesala de una declaración que tiene pensado pronunciar esta semana centrada estrictamente en las circunstancias que motivaron su renuncia. Hasta anoche no tenía decidido qué formato tendrá esa declaración pública.

También señaló que hasta el momento no mantuvo ningún contacto con Kirchner, que asumió el 25 de mayo pasado, pero aseguró que está «dispuesto» a conversar con el Presidente si fuera convocado.

En declaraciones a radio «Rivadavia» y en coincidencia con el día en que debía concluir el mandato presidencial que había iniciado en 1999, De la Rúa defendió su gestión al frente del Ejecutivo. «Quiero que la gente sepa que cuanto hice, lo hice pensando en el bien del país», afirmó el ex mandatario al efectuar un balance de su gestión.

• Infamias


«Uno de mis objetivos fundamentales era terminar el mandato presidencial. Lamentablemente no lo pude cumplir. Renuncié para que no siguiera la violencia, para asegurar un mínimo de continuidad institucional y para que la mayoría parlamentaria pudiera tomar las decisiones para arreglar la situación», agregó.

Sobre los incidentes que motivaron su salida del gobierno, De la Rúa dijo que enfrenta «una fuerte persecución judicial. Son muchas las infamias, pero en esta fecha donde se cumple el término fijado para mi mandato no quiero estar removiendo esas cosas. Ya hablaré oportunamente de ello», destacó.

De la Rúa
insistió en que sufrió «muchos agravios y ataques con muchas mentiras». «Llegará el momento de explicarlo cuando haya más serenidad, como un aporte de la experiencia. No se trata de volver atrás, pero no se puede olvidar el pasado», dijo.

Por otro lado,
De la Rúa contó que tiene previsto escribir un libro sobre lo sucedido entre el 19 y 20 de diciembre de 2001.

Sobre las circunstancia de esa renuncia, ayer
Raúl Alfonsín, a quien De la Rúa acusa de haberla promovido, reveló que días antes de la caída del gobierno de la Alianza, le dijo que «era imprescindible» la renuncia de Domingo Cavallo. Aseguró que de haberlo aceptado, el ex presidente ayer «entregaba la banda» presidencial.

Días antes del estallido popular que derribó al gobierno de la Alianza, el 20 de diciembre de 2001,
Alfonsín, el ex presidente del bloque de diputados radicales, Horacio Pernasetti, y el diputado Raúl Baglini, se entrevistaron con De la Rúa para pedirle la renuncia de Cavallo. Pero, relató Alfonsín, De la Rúa los recibió en la quinta de Olivos acompañado por el entonces ministro de Economía, por lo que terminaron solicitando «la renuncia de todo el gabinete».

«Yo soy un tipo medio tímido en ese sentido, o no me gusta ser grosero»
, explicó entre risas el ex presidente y precisó que ante la presencia de Cavallo en la reunión, optaron por sugerirle que pidiera «la renuncia a todo el gabinete, aunque después se supo lo que queríamos», aclaró.

En un improbable desarrollo histórico,
Alfonsín aventuró que si De la Rúa «hubiera aceptado la renuncia de Cavallo y hubiera hecho el discurso, no el que dijo esa noche que fue muy malo, la noche del cacerolazo, (se refiere a la noche del 19 de diciembre) sino el que dijo el otro día, que fue buenísimo, todavía está gobernando y hoy entrega la banda».

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