A simple vista, la historia de Angel Maza no difiere de la de otros gobernadores que comenzaron a andar la arena política de la mano del ex presidente Carlos Menem para luego mudarse a las filas del kirchnerismo.
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Esa sociedad, por ejemplo, le permitió a Maza saltar, en 1992, hacia la Secretaría de Minería de la Nación como referente puro de la expresión justicialista riojana.
Geólogo de profesión, había tenido, sin embargo, su primer cargo en la función pública en 1974 como empleado de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano de La Rioja. Entre 1985 y 1991, fue secretario de Industria, Comercio y Minería, luego ministro de Producción y Desarrollo, y más tarde, ministro de Hacienda y Obras Públicas de su provincia hasta agosto de 1992.
Como funcionario de Menem, Maza consolidó su figura política y en 1995 logró convertirse por primera vez en gobernador de La Rioja, cargo que retuvo en 1999.
En 2003, con el arribo de Néstor Kirchner a la Casa Rosada, el riojano se sumó a la larga lista de gobernadores que abandonaron sus antiguas fidelidades para aliarse con el proyecto del nuevo gobierno.
En 2005, seguro de su imagen, decidió encabezar la lista de candidatos a senadores de su provincia tras haber acordado verbalmente en 2003, en el despacho del ex senador Eduardo Menem, que su pase al Congreso de la Nación daría lugar a la llegada de su vice, Luis Beder Herrera, a la gobernación riojana.
Pero Maza sorprendió a propios y ajenos al anunciar, pocos días antes de las elecciones legislativas, su decisión de ceder, en caso de ganarla, la banca de senador a su hermana Ada. El contundente triunfo en las urnas -superó a su mentor, Carlos Menem-le dio al hoy suspendido gobernador la chance de continuar en el poder con la mirada puesta en la reelección que pretendía obtener este año.
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