14 de diciembre 2005 - 00:00

Define hoy Iglesia críticas al gobierno

Los jerarcas de la Iglesia Católica debatían ayer la conveniencia de emitir esta tarde un documento donde podrían hacer mención a las deudas sociales que existen en la Argentina, como el «escándalo» de la pobreza. En la apertura de la 142ª reunión de la Comisión Permanente de Obispos, que marcó el debut del cardenal Jorge Bergoglio como jefe del Episcopado, los religiosos se dedicaron a atender temas intraeclesiales y mantuvieron un hermético silencio sobre la deteriorada relación entre el clero y Néstor Kirchner.

Incluso trascendió ayer que Bergoglio, en una actitud conciliadora tras asumir su cargo en noviembre, invitó al presidente Kirchner a visitar la sede de la Conferencia Episcopal Argentina, al término de la asamblea plenaria que se realizó el mes pasado en Pilar.

La información fue confirmada por el vocero del Episcopado, padre Jorge Oesterheld. «Apenas terminada la asamblea de Pilar, el presidente Kirchner fue invitado a venir a la Conferencia Episcopal», reveló ayer el religioso. La invitaciónfue cursada en ese momento a través del secretario general del Episcopado, monseñor Sergio Fenoy, al secretario de Culto, Guillermo Oliveri, sobre la base del interés que el propio Kirchner les había expresado a los obispos en la última reunión que mantuvieron en Casa de Gobierno, hace ya más de un año: el 31 de agosto del año pasado. El dato es preocupante teniendo en cuenta que se trata de un mandatario que representa a 77% de los argentinos que han sido bautizados como católicos, según datos de la CEA.

El enfriamiento de las relaciones del kirchnerismo con la Iglesia Católica, que comenzó con las críticas del obispo castrense Antonio Baseotto contra el ministro de Salud, Ginés González García, por defender la despenalización del aborto, se agravó luego con la intención de incluir programas de educación sexual en escuelas públicas y privadas.

Esto generó una ofensiva de los obispos, quienes difundieron un documento en el que denunciaron el «crecimiento escandaloso de la desigualdad» y advirtieron sobre la posibilidad de que se produzcan «peligrosos enfrentamientos sociales» ante el aumento de la «marginación». El último capítulo de la provocación oficialista a la curia se escribió el 1 de diciembre pasado, cuando se cubrió el Obelisco, máximo símbolo porteño, con un preservativo.

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) comenzó ayer su última reunión del año, en la que los obispos tuvieron un tiempo de «intercambio pastoral» sobre las líneas de acción para el trienio 2005-2008, y se dedicaron a la votación de los nuevos secretarios ejecutivos de las comisiones episcopales; entre los cuales fueron reelegidos el presbítero Eduardo Pérez del Lago, como subsecretario ejecutivo de la CEA; y César Maccione, como tesorero general. En tanto, monseñor Jorge Luis Lagazio fue reelegido como secretario ejecutivo de la Comisión Episcopal de Pastoral Social; y el padre Gustavo Zanchetta, como secretario de la Comisión Episcopal de Ministerios, entre otras designaciones.

Dejá tu comentario

Te puede interesar