16 de enero 2003 - 00:00

D'Elía pactó, en zulú, una "Internacional piquetera"

Como un juego, Luis D'Elía agregó otro término a su vocabulario piquetero. Esta vez en zulú: aprendió, esforzadamente, a decir «no» en ese dialecto. Quizás el matancero busque imbuirse del espíritu de Shaka, el líder zulú que avanzado el 1800 revolucionó el sur de Africa.

Claro que aquél, con su rebeldía, forzó la mutación de un continente mientras D'Elía, como mucho, obliga a tomar rutas adyacentes a los vecinos del sur del conurbano.

• Enseñanzas

Pero el «no» en zulú fue una de las enseñanzas que al piquetero le quedó de la visita de una delegación de los sin techo y cartoneros sudafricanos que desde hace unos días llegaron a la Argentina para aprender la mecánica de los «piquetes» y asimilar de D'Elía la capacidad de obtener subsidios del Estado.

Casi la preformación de una «Internacional piquetera» que, algún día podría permitirle al piqueterismo local, viajar a Washington o el Vaticano a exigir planes de empleo.

Los cinco delegados de la Federación de Villeros de Sudáfrica -según traducción estilo Laferrere- recorren desde el domingo villas y asentamientos de Gran Buenos Aires, Rosario y Santa Fe, y ayer visitaron la, para algunos mítica, Villa 31 de Retiro.

D'Elía estuvo todo el tiempo acompañado por su adlater, el clasista y combativo
Juan Carlos Alderete, que se cansó rápido de lidiar con las traductoras -una del zulú al inglés y otra del inglés al castellano- y se abocó a una tarea más sencilla: saludar y tomar mate.

Costeados -según se indicó- por la Federación Internacional de Población por la Vivienda y el Habitat, los sudafricanos le devolvieron la gentileza al dúo D'Elía-Alderete que en mayo de 2001 visitaron Kenia -donde se armó el Foro Mundial Contra la Pobreza, organizado por la ONU, además Nairobi, Johannesburgo y Ciudad del Cabo.

No pudieron, sin embargo, los sudafricanos -que reniegan de que el Congreso sudafricano de
Nelson Mandela se está «liberalizando»- llevarse el conocimiento directo de un piquete y tuvieron que conformarse con los relatos, traducidos, de los jefes matanceros.

• Influencia

En Ciudad del Cabo, contó un visitante, hacen piquetes influidos por la experiencia argentina, pero son «muy pequeños». Allí prefieren, contó, tomar edificios públicos.

Aunque la delegación abandonará la Argentina el domingo, el cierre de la gira será esta noche, en el Estadio de Laferrere con un recital del cantante español
Rafael Amor -quien dos años atrás acompañó un piquete masivo montado en La Matanza contra Fernando de la Rúa- que, como homenaje, entonará un poco conocido himno piquetero, bautizado por Amor «Olor a goma quemada».

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