Néstor Kirchner le comunicó a su gabinete anoche que duda en concurrir ma-ñana a la cumbre de mandatarios de Iberoamérica de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), a la que asistirá también el rey Juan Carlos I. El argumento que pronunció preocupa: no se puede ir a una fiesta con champagne en un país donde hubo 100 muertos. Si confirma hoy esa ausencia, la Argentina perderá la silla en la reunión a solas de los mandatarios (nadie puede reemplazarlo). La causa de fondo parecen ser dos presencias en Bolivia: a uno le teme, es el activista Evo Morales, que amenaza con protestas; a otro le tiene rencor, es Kofi Annan, que designó en la CEPAL a José Luis Machinea y no a Chacho Alvarez.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario