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24 de abril 2008 - 00:00

Diputados le quita fueros a Patti sin dejarlo jurar

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Carlos Kunkel, aprendiendo.
La Cámara de Diputados se disponía a votar en la madrugada de hoy el desafuero de Luis Patti aunque sin permitir la jura del diputado electo del Paufe. La amplia mayoría del Frente para la Victoria en el recinto, sumada al apoyo de la Coalición Cívica, el ARI autónomo, el socialismo y una fracción de la UCR, le aseguraba al kirchnerismo los dos tercios necesarios de los votos para dejar al ex subcomisario de Escobar sin inmunidad parlamentaria y listo para volver a la cárcel.

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La sesión estuvo marcada por contradicciones internas en el kirchnerismo que presentó dos dictámenes opuestos: uno, que consideraba desaforado a Patti y otro que exigía su desafuero. Pero también hubo confusión en la oposición que defendió despachos de minoría reclamando preceptos tan elementales como la defensa de la Constitución nacional y de los fallos de la Corte Suprema, que ayer se pasaron por alto en Diputados.

A las 20.30 tomó la palabra la kirchnerista por Libres del Sur, Victoria Donda. Integrante de la agrupación H.I.J.O.S y máximo exponente de las organizaciones de derechos humanos dentro del recinto. Arrancó la ovación de los palcos. «Olé olé, olé olá como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar, olé olé, olé olá...», era el canto que retumbaba en la Cámara mientras cientos de papeles picados eran arrojados sobre la cabeza de los diputados por jóvenes que lucían remeras blancas con la imagen del Che Guevara impresa en rojo.

  • Llamado

  • «En los últimos días estuvimos discutiendo el mérito del desafuero de Patti. Desde este lugar quiero hacer un llamado a los diputados y diputadas presentes porque tenemos la responsabilidad histórica de rescatar lo mejor de este recinto y no lo peor. Acá se votó la ley de obediencia debida y no tenemos que volver a repetir esta historia. La impunidad de Patti se refiere también a la impunidad de la policía de Camps, que desarrolló una extensa actividad criminal, robos, secuestros, apropiaciones y violaciones. Por eso cuando hablamos de Patti hablamos de la mafia de la Policía que hoy sigue cometiendo robos, secuestros extorsivos y actividades mafiosas».

    Pero Donda, que ya había criticado a Daniel Scioli por el accionar de la Policía Bonaerense durante un escrache a Patti en los juzgados de San Martín, también deslizó una tímida crítica al gobierno nacional por la falta de seguridad. «Hay que hablar de la inseguridad a la que es sometido nuestro pueblo hoy.

    También merecen justicia los pibes asesinados por el gatillo fácil por ser pobres. Delincuencia organizada con la mano de obra desocupada de la dictadura. Le pedí a uno de los hijos de una víctima de Patti, Manuel, un nieto recuperado que escriba algo», anunció Donda y enseguida dio lectura a una carta donde se pedía que «nunca más las instituciones democráticas sean usadas para proteger a genocidas».

    El debate había comenzado pasadas las 17.30 con la kirchnerista Graciela Camaño, presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, como miembro informante del oficialismo. «Patti está hoy en libertad no porque sea inocente o víctima de ningún proceso político sino porque esgrimió los fueros parlamentarios para eludir a la Justicia. Cabe destacar que el juez que lleva adelante la investigación ha calificado los hechos como delitos de lesa humanidad. Sin embargo, y a pesar de ello, o mejor dicho omitiendo este relevante dato, la Corte Suprema se pronunció en un amparo deducido por Patti, de modo tal que la Cámara Federal de San Martín consideró que aún gozaba de fueros parlamentarios en los términos de la Ley 23.320 en mérito de lo establecido por el artículo 69 de la Constitución Nacional».

    Las críticas del oficialismo a la Corte Suprema, a la que señalaron como culpable de «embarrar la cancha» en el caso Patti se repitieron durante toda la jornada -ver nota aparte-y en los discursos de casi todos los legisladores del Frente para la Victoria. De hecho el fallo del máximo tribunal que la semana pasada avaló el ingreso del ex subcomisario al recinto no sólo derivó en la excarcelación del diputado electo del Paufe sino también en la presentación de un abanico de dictámenes que no lograron unificar las posturas ni de los kirchneristas ni de los opositores. El primero de los despachos del kirchnerismo, que estaba listo para ser votado en la madrugada de hoy, recogía el pedido de desafuero presentado en el Congreso por el juez federal de San Martín, Alberto Suárez Araujo, quien había encarcelado a Patti en diciembre del año pasado en el marco de la causa que investiga violaciones a los derechos humanos por la desaparición del ex diputado del PJ Diego Muñiz Barreto y de Gastón Goncálvez, Carlos Souto, José Fernández y Guillermo D'Amico durante la última dictadura.

    Pero el ala más radical del oficialismo, representada por Diana Conti y Miguel Bonasso, aportaron otro dictamen que directamente ignoraba el fallo de la Corte Suprema y consideraba a Patti un ciudadano común sin fueros. Estos dos diputados interpretaron que la impugnación del diploma de diputado electo de Patti, realizada en diciembre de 2006 en la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, dejó al ex subcomisario sin inmunidad parlamentaria. En otras palabras, pasaron por alto con su despacho que hubo un fallo posterior de la

    Corte Suprema estableciendo que la Cámara de Diputados se había extralimitado en sus funciones al anular, invocando el artículo 64 de la Constitución, el título de diputado de Patti después de haber sido votado por casi 400 mil electores en la provincia de Buenos Aires.

    La oposición también se vio fragmentada. El PRO de Federico Pinedo presentó un dictamen de minoría avalando el desafuero y la suspensión de la jura de Patti, pero exigiendo el respeto a la Constitución Nacional, al fallo de la Corte Suprema y al derecho de la defensa en juicio. Julián Obiglio, de PRO, fue el orador más silbado de la sesión pese a que el macrismo apoyó el pedido de desafuero impulsado por él.

    Pero el colmo de la contradicción y división interna la representó, una vez más, el bloque de la Unión Cívica Radical. Pese a que el jefe de bancada, el cordobés Oscar Agüad, defendió el fallo de la Corte Suprema que reconoce el derecho de Patti a asumir su banca, un motín de radicales encabezado por la porteña Silvana Giudici, los bonaerenses Sandra Riobó y Vilma Baraggiola, junto a la cordobesa Silvia Storni, hizo que la postura oficial del bloque fuera la obvia defensa de la Constitución nacional, pero sin jura previa del ex intendente de Escobar.

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