El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Nadie está en condiciones de saber si Rodríguez Saá se benefició con estos dardos de Duhalde. Pero reaccionó airadamente ayer, mortificando al Presidente y a su entorno en su imagen de «gobierno sin escándalos de corrupción», como reitera el discurso de la Casa Rosada a cada rato. Desde Santiago del Estero, en tierras de Carlos Juárez (quien no quiere a Menem pero más detesta a Kirchner), Rodríguez Saá dijo que «Duhalde está rodeado por una banda de mafiosos». Después se puso a explicar.
Como en otras ocasiones, Rodríguez Saá apuntó al corazón del poder presidencial, mencionando a Juan Carlos Mazzón. Se trata del secretario privado del Presidente y principal operador de la candidatura de Kirchner. En el comando de Rodríguez Saá ya hay una carpeta que viaja con el candidato sobre los antecedentes de este mendocino, desde agosto de 1987 -cuando se produjo la devolución de los bienes del Grupo Greco- en adelante. Y por un momento se remonta más atrás, para recordar la condena por estafas que lo llevó a la cárcel en Mendoza (cuando trascendió públicamente, en 1991, su jefe José Luis Manzano lo expulsó del Ministerio del Interior, por orden de Menem).
Sabe dónde pega Rodríguez Saá en este caso. No es sólo en Duhalde. Desde 1994 este Mazzón trabaja para el matrimonio Kirchner, a cuyo servicio puso sus camándulas desde los tiempos de la Constituyente de Santa Fe.
Dejá tu comentario