Al artículo del lunes de «The Washington Post» sobre el tránsito de Néstor Kirchner desde el izquierdismo moderado hacia el izquierdismo populista, se sumó ayer otro de «The New York Times» firmado por Larry Rohter, el corresponsal en el Cono Sur de Latinoamérica que tuvo problemas con Lula da Silva por tratarlo de borracho. En una extensanota, Rohter da cuenta de un panorama-global de la Argentina más promisorio del que recibió Kirchner, pero alerta sobre el mal negocio que significa endeudarse con Hugo Chávez y critica otros giros estatistas y poco republicanos. A continuación se reproducen los párrafos principales de lo publicado en el diario neoyorquino.
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La Argentina todavía debe diez mil millones a los prestamistas privados, aun después de la reestructuración de deuda de marzo pasado, pero el pago de los 9.800 millones de dólares es un logro simbólico importante y una de varias muestras recientes de que el presidente Néstor Kirchner aparece concentrando más poder en sus propias manos y orientando su gobierno a la izquierda.
Desde la victoria de mitad de mandato en la elección de octubre, Kirchner se movió para establecer una alianza con el líder populista de Venezuela,
Kirchner, de 55 años, tomó el poder en mayo de 2003 con menos de un cuarto del voto popular. Pero ha borrado el recuerdo de la crisis de 2001 y principios de 2002 y ahora goza de niveles de apoyo popular -75 por ciento o más, según encuestas recientes- que le permiten hacer mientras satisface las demandas.
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