El Gobierno, a través de sus ministros, salió en varios matutinos a defender la asignación universal por hijo, luego de que desde la oposición cuestionaran la forma en que se aplicará la iniciativa porque, sostienen, generaría "clientelismo".
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El ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró que cinco millones de jóvenes menores de dieciocho años cobrarán la asignación familiar desde diciembre, y proyectó que la medida aumentará el consumo y agregará un punto porcentual de crecimiento al 2010.
"En diciembre ya cobrarán el beneficio cinco millones de jóvenes menores de dieciocho años", señaló el ministro en declaraciones a los diarios Pagina 12 y La Nación y agregó que "la expectativa es llegar a seis millones en poco tiempo".
Explicó que las asignaciones familiares universales generarán "un gasto total de alrededor de 10 mil millones de pesos", que se financiarán con recursos del Fondo de Garantía de la Anses, y proyectó que "estos fondos resultarán en un mayor consumo interno, que generará empleo y así mayores aportes que volverán a la Anses".
La medida "es revolucionaria: no hay países que tengan medidas de este carácter universal; es un paso en la redistribución del ingreso y con amplio consenso. Además, desde el punto de vista económico, aumentará el consumo y agregará un punto porcentual de crecimiento al 2010", indicó.
Asimismo, adelantó que la semana próxima la Anses pondrá en funcionamiento una página web para que cada persona pueda chequear su situación.
Boudou aseguró que "no hay peligro de clientelismo", ya que "tenemos un padrón de Desarrollo Social y ahora vamos a empezar a capturar padrones de los ministerios de Educación de las provincias y los registros civiles. A partir de ahí cruzamos todos los padrones y armamos uno definitivo.
Por último, destacó que "este año se pudo sostener el empleo formal por un esfuerzo conjunto entre los empresarios, los trabajadores y el sector público", y adelantó que en el primer trimestre de 2010 habrá creación neta de empleos".
Por su parte, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, dijo que "la oposición está planteando un discurso sobre el clientelismo para boicotear la medida de las asignaciones porque se queda sin agenda".
Tomada dijo al diario Página 12 que "ahora que se universalizan las asignaciones, nos dicen que se podrían haber creado puestos de trabajo y cuando presentamos el programa de las cooperativas, salieron a decir que era clientelar, que era un robo, que en lugar de hacer eso teníamos que poner la asignación".
"Lo que no se termina de apreciar es que acá hay un proceso de extensión progresiva de la protección social", completó el ministro.
Para Tomada "un sistema que está buscando incluir millones de niños no puede estar nunca estructurado sobre un esquema clientelar".
El funcionario explicó que este mes el plan alcanzará "a muchos que hoy no reciben nada, ni siquiera indirectamente por un plan social".
Tomada aclaró que la implementación del plan "es un mecanismo que no afecta formalmente a los recursos de los jubilados porque surge de la renta del Fondo y ni siquiera es toda", y sostuvo que "en estos momentos no era conveniente poner nuevos impuestos".
Según el ministro, "el sistema no es incompatible con la generación de empleo, más allá de la coyuntura que estamos atravesando" y añadió que "esa fue una premisa para tomar la decisión, tenía que ser compatible con la generación de empleo y no obrar como una contrainvitación para ese proceso, porque no lo percibe como trabajador desocupado o informal y cuando consigue trabajo, cuando lo blanquean, continúa cobrando la asignación a través del sistema contributivo".
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