Cristina de Kirchner reunió
el viernes pasado en
Olivos a los diputados y
senadores que votaron a
favor de su proyecto sobre
retenciones móviles. Miguel
Pichetto, José Pampuro y
Eduardo Fellner fueron
ratificados en sus cargos.
Tras la derrota en la votación sobre las retenciones móviles,siguen las malas noticias para el oficialismo en el Congreso. Al éxodo de la santiagueña Marta Velarde (una rara mezcla de kirchnerista con concertadora), quien formó el monobloque Justicialismo Republicano, ahora se suman los planes de Felipe Solá para formar un nuevo bloque con unos 15 diputados del peronismo disidente y de la ex UCR kirchnerista por fuera del oficialista Frente para la Victoria.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El oficialismo pierde así más de 10 por ciento de su poder de voto en el recinto. Antes de la pelea con el campo, el bloque kirchnerista que comanda Agustín Rossi contaba con 130 legisladores propios y una docena de aliados. Pero ahora, con las fugas y las deserciones en marcha, el oficialismo no podrá reunir 129 diputados leales que le garanticen quórum propio para sesionar y aprobar los proyectos de ley que envíe Cristina de Kirchner al Congreso.
Frente a este panorama, la Presidente deberá acostumbrarse a practicar la democrática gimnasia de ganar y perder votaciones en el Parlamento. El rechazo de la polémica Resolución 125 en el Senado, gracias al voto desempate del vicepresidente Julio Cobos, le propinó a la Casa Rosada su primera derrota legislativa en la era Kirchner. Ahora, el matrimonio presidencial deberá poner más empeño a la hora de consensuar proyectos legislativos como la nacionalización de Aerolíneas Argentinas, la Ley de Radiodifusión, o la de arrendamiento rural.
El camino del Justicialismo Republicano de Velarde, aunque para muchos el término represente un oxímoron, será seguido por el bonaerense Solá, quien durante el debate en Diputados había presentado un proyecto alternativo al de la Presidente con el aval de Cobos y del PJ que responde al entrerriano Jorge Busti y al gobernador cordobés Juan Schiaretti. El ex gobernador de la provincia de Buenos Aires quedó aislado dentro del bloque kirchnerista luego de los insultos del exégeta presidencial Carlos Kunkel en pleno recinto y ahora ultima los detalles de la presentación de una nueva bancada junto al peronismo disidente y a los radicales cobistas de otro bonaerense, Daniel Katz.
Mañana habrá una reunión del bloque oficialista del Frente para la Victoria. Pero las ausencias en el despacho que tiene Rossi en el tercer piso de la Cámara baja serán notorias. Ese mismo día, Eduardo Duhalde se mostrará en la sede de su Movimiento Productivo Argentino junto a Busti y a sus diputados Gustavo Zavallo, María Petit y María Cremer de Busti, todos cofirmantes del proyecto que impulsó Solá con un tope de 40 por ciento para las retenciones a la soja.
Además de estos tres entrerrianos, los cordobeses Jorge Montoya, Beatriz Halak y Arturo Heredia se sumarán a la bancada de Solá, quien la semana pasada admitió que habla «bastante seguido» con Duhalde. El mendocino Enrique Thomas, los pampeanos Manuel Baladrón, Irma García y la salteña Zulma Daher, todos votos en contra del proyectoenviado por Kirchner al Congreso, también serían parte de la nueva bancada del PJ disidente. En plena negociación se encuentra la bancada Solidaridad e Igualdad, del ex ARI Eduardo Macaluse, quien podría aportar nada menos que ocho diputados.
El nuevo espacio opositor se completará con el estallido del bloque de la Concertación plural que presidía Katz. El ex intendente de Mar del Plata aportaría a los diputados radicales Juan Scalesi, Jorge Albarracín, Genaro Collantes y la mendocina Laura Montero, ex ministra de Economía de Cobos y principal nexo del vicepresidente con el peronismo disidente de Solá, Busti, Schiaretti y Carlos Reutemann en el Senado. Fuera de esta nueva concertación antikirchnerista quedarán el también mendocino Héctor «Pampa» Álvaro y la bonaerense Silvia Vázquez.
«Estoy convencida de que hay momentos como la votación de la ley de retenciones que son una bisagra y que marcan políticas individuales y colectivas. Por una cuestión de coherencia, tras haber rechazado el proyecto del oficialismo, no podía seguir adentro del bloque oficialista del Frente para la Victoria», explicó ayer Velarde a este diario. La diputada santiagueña recibió además una lluvia de elogios desde la Coalición Cívica de Elisa Carrió, ávida por sumar peronistas con espíritu republicano.
El viernes pasado, la presidente Kirchner recibió en Olivos solamente a sus diputados leales que para la jefa de Estado no son otros que los que obedecen su voluntad sin advertirle posibles equivocaciones. No estuvieron, por eso, ni Graciela Camaño ni Jorge Villaverde, presidentes de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Defensa. Un legislador que participó del encuentro relató que el alejamiento de los díscolos de las presidencias de las comisiones se producirá recién a fin de año, cuando se renueven las autoridades políticas de la Cámara.
Dejá tu comentario