En el lanzamiento estuvieron presentes autoridades y participantes de la iniciativa como Gastón Pauls.
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“Para una Cámara que interviene en el ámbito penal y penal juvenil, hablar de Senderos implica un gran orgullo, ya que nos invita a reflexionar sobre una cuestión central: cómo construir respuestas judiciales que sean adecuadas a la especificidad de las personas adolescentes y jóvenes y que, al mismo tiempo, mantengan claramente presente la dimensión de responsabilidad frente a los hechos”, expresó.
El magistrado vinculó además el lanzamiento con el escenario de modificaciones normativas y transferencia de competencias que atraviesa la Justicia porteña.
“Estamos atravesando un escenario de cambios normativos y de transferencias de competencias que plantea nuevos desafíos y que exige fortalecer las herramientas con las que contamos”, sostuvo.
Por su parte, Cavaliere definió a Senderos como una herramienta de justicia restaurativa destinada a generar un proceso diferenciado dentro del sistema penal juvenil.
“Una herramienta de justicia restaurativa implementada en la justicia de la Ciudad de Buenos Aires que nos va a permitir llevar adelante un proceso diferenciado para la solución alternativa de casos en el sistema penal juvenil”, explicó.
La jueza puso el foco en las posibilidades que el dispositivo puede abrir para quienes atraviesan un proceso de contacto con la ley penal y sostuvo que la iniciativa implica “darle la oportunidad a todos esos pibes en contacto con la ley penal de que puedan tener una esperanza de un futuro mejor”.
En la misma línea, Stanley destacó el componente comunitario y socioeducativo del programa: “Hablar de prácticas restaurativas a través de Senderos es hablar de oportunidades reales. Celebramos una herramienta que vincula al joven con la comunidad, brindándole la contención, la escucha y los oficios necesarios para transformar su futuro”.
Leguizamón, por su parte, sostuvo que la Justicia juvenil debe contemplar una perspectiva especializada e interdisciplinaria: “Desde el Consejo de la Magistratura entendemos que la justicia juvenil tiene que ser una justicia especializada, interdisciplinaria y capaz de mirar a cada adolescente en su integridad”.
Y agregó que Senderos apunta a “acompañar, responsabilizar y generar oportunidades concretas de transformación” para que los jóvenes puedan construir su proyecto de vida y evitar la reiteración de conductas delictivas.
Cómo funciona Senderos
El segundo panel estuvo destinado a explicar las características del dispositivo. Participaron la secretaria de Administración y Presupuesto del Poder Judicial porteño, Genoveva Ferrero; la titular de la Secretaría de Infancias y Adolescencias, Romina Furio, y el actor Gastón Pauls, embajador del Programa Senderos.
Ferrero destacó el carácter interdisciplinario del programa y afirmó que iniciativas de estas características pueden constituirse en una referencia para otras jurisdicciones.
“Existan Programas como Senderos, que hoy por hoy, son un modelo y guía para todo el país, no sólo por su enfoque interdisciplinario sino también por su infraestructura, logística y equipamiento tecnológico de vanguardia”.
Durante la jornada se proyectó un video institucional con testimonios de participantes y embajadores del programa. Luego, Furio explicó que el dispositivo busca generar espacios de intervención socioeducativa y restaurativa.
Pauls, en tanto, puso el acento en el acompañamiento de los jóvenes: “Cuando hay acompañamiento, aparecen nuevas oportunidades. Senderos trabaja todos los días para que más jóvenes encuentren un nuevo camino”.
Y agregó: “Ser parte de Senderos es apoyar procesos de cambio, creer en segundas oportunidades y contribuir a una sociedad más empática y justa”.
Una sala de entrevistas que llega al territorio
Durante la presentación también se mostró el funcionamiento de la Sala de Entrevistas Itinerante, un dispositivo móvil incorporado al programa.
Según se explicó durante la jornada, la herramienta ya permitió obtener un testimonio considerado de importancia para una investigación judicial directamente en territorio.
La modalidad busca facilitar el acceso a la Justicia y garantizar que niñas, niños y adolescentes puedan ser escuchados sin necesidad de trasladarse. De esta manera, se procura evitar situaciones que puedan generar una nueva exposición o revictimización.
El trabajo interdisciplinario
La jornada continuó con el panel denominado “Interdisciplinario”, destinado a mostrar el trabajo cotidiano que desarrolla Senderos.
Participaron las coordinadoras del programa, Marcela Gudiño y Mariela Fernández, junto con los guías comunitarios Oscar Roberto Nievas, Julián Dangelo y Eugenia Acosta.
Los profesionales expusieron sobre las tareas de acompañamiento y la articulación con los distintos actores que intervienen en el territorio.
El modelo presentado parte de una intervención que no se limita al expediente judicial. La propuesta incorpora el trabajo de equipos especializados y la articulación comunitaria para abordar las distintas dimensiones que atraviesan a los adolescentes y jóvenes que llegan al sistema penal.
Los jóvenes también tuvieron la palabra
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el panel “Jóvenes Protagonistas”, que permitió escuchar a quienes participan del dispositivo.
La exposición principal estuvo a cargo de Jeremías Fonseca, quien relató su experiencia personal y el acompañamiento recibido a través de Senderos.
El joven concluyó su intervención con la lectura de una carta en representación de sus compañeros, incorporando así la voz de quienes transitan el programa como parte central de la presentación institucional: “La respuesta judicial debe poder mirar el hecho sin dejar de mirar a la persona”.
El cierre estuvo a cargo de la consejera del Consejo de la Magistratura porteño Rocío López Di Muro y nuevamente de Buján.
López Di Muro destacó la necesidad de que las respuestas judiciales estén vinculadas con las características de la realidad que atraviesan los adolescentes: “Desde el Poder Judicial se piense en respuestas que estén a la altura de los desafíos que presenta la realidad de nuestros adolescentes”.
La consejera sostuvo además que ese objetivo requiere una intervención articulada con equipos especializados y una mirada que vaya más allá del conflicto penal.
“Requiere trabajar en forma articulada con equipos especializados y con una mirada que contemple no solamente el conflicto con la ley penal, sino también las posibilidades de inclusión y desarrollo”, manifestó.
En el cierre, Buján retomó uno de los conceptos centrales de Senderos: la necesidad de que la respuesta judicial contemple simultáneamente el hecho investigado y la situación de la persona involucrada.
“Experiencias como Senderos permiten explorar nuevas herramientas, generando aprendizajes institucionales. La respuesta judicial debe poder mirar el hecho cometido sin dejar de mirar a la persona que tenemos delante”, destacó.
Finalmente, el presidente de la Cámara de Casación y Apelaciones en lo Penal, Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas planteó que, en el caso de adolescentes y jóvenes, esa perspectiva debe combinar responsabilidad y posibilidades de cambio.
“En el caso de adolescentes y jóvenes, esa mirada exige responsabilidad, pero también exige reconocer posibilidades de transformación. Ese es uno de los sentidos que encuentro en Senderos: acompañar procesos en los que la responsabilidad pueda convertirse también en aprendizaje, reparación y construcción de un proyecto de vida”, sentenció.