2 de diciembre 2003 - 00:00

"El problema piquetero se resolverá sin muertos"

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, ratificó hoy que el Gobierno, "en el mediano plazo", resolverá el conflicto con los piqueteros más radicalizados sin que haya "palos, sangre, ni muertos", por lo que volvió a pedir "comprensión a la sociedad".

En tanto, el jefe de la cartera política negó haber sido un agente mediador entre el presidente Néstor Kirchner y su antecesor, Eduardo Duhalde, en el afán de bajarle el tono a la discusión suscitada por las políticas que deben aplicarse para evitar las manifestaciones callejeras de desocupados.

El ministro abandonó el tono conciliador cuando identificó en "el Polo Obrero" y lo que "representa algún grupo de (Raúl) Castells" a los grupos de piqueteros que "operan buscando algún tipo de ventaja política, de la electoral o desde el posicionamiento".

De todos modos, Fernández volvió a encarnar hoy el rol de vocero oficial en este espinoso tema que llevó al Gobierno a enfrentarse con el poder político del peronismo y ratificó que existe "una postura clara al respecto" y es la de no reprimir.

"Es un tema decidido y hecho a conocer a la sociedad con el costo que ello significa, y por eso recurrimos permanentemente al pedir comprensión a la sociedad, porque con un tiempo más, a mediano plazo eso va a estar resuelto y sin ningún tipo de estos conflictos que significaría los palos, la sangre o los muertos", indicó Fernández.

El funcionario reconoció, en declaraciones a radio América, que el Gobierno deberá manejarse con extrema cautela en la aplicación "del Código Penal" para repeler las manifestaciones.

Argumentó que existe "un límite muy finito" entre la "sanción a aquellos que impiden el paso de un transporte público, contemplado en el artículo 198" del Código Penal, y lo estipulado "en el artículo 14 de la Constitución Nacional, que dice que usted tiene derecho que peticionar ante las autoridades".

"Tratamos por todos los medios de evitar cualquier tipo de acción que tenga que haber represión y que se repitan los resultados de Neuquén. El camino que elegimos y que decidimos es un poquitito más largo pero más seguro y sin ningún tipo de víctimas", consignó.

Reconocido por su origen duhaldista, Fernández fue indicado como el mediador entre Duhalde y Kirchner para bajarle el tenor a la discusión entre el Gobierno y el PJ bonaerense, aunque el propio protagonista desmintió tal laudo.

"Yo no intenté ninguna mediación", sentenció Fernández, quien justificó que se reunió con Duhalde "el sábado a la mañana", y la entrevista al ex presidente que desató la polémica fue publicada ese mismo día por el diario La Nación.

"Además mi objetivo no es ese, el de estar mediando nada, la reacción después del sábado, de haber visto el resto de los diarios, y del domingo, debió estar orientada, más que contestarle puntualmente a Duhalde o a Chiche, a fijar la postura política del Gobierno que tiene que ser cada vez más contundente", concluyó.

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