Aldo Donzis es desde anoche el nuevo presidente de la DAIA. El dirigente de la zona sur (proviene de la comunidad Brit Ajim de Lanús) se impuso por amplio margen al candidato Abraham Kaúl, del partido Avodá (Laborista): Donzis obtuvo 83 votos (54,2%) contra 60 de su oponente (39,2).
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Al ganador lo apoyaron clubes como Macabi, Hacoaj y Hebraica; todas las sinagogas que responden al rabino Sergio Bergman (las de las calles Libertad, Paso, Arcos) y otras igualmente «conservadoras» (progresistas) como Bet-el, Bet Hilel y Amijai; algunas escuelas comunitarias y organizaciones como la OSFA (mujeres sionistas) y Amigos de la Universidad de Jerusalén.
El tercer postulante, el religioso ortodoxo Natalio Fichelson, retiró su candidatura antes de la primera vuelta: había acordado antes de los comicios con Kaúl a quien le entregó sus votos, a cambio de la vicepresidencia primera, lo que ponía al eventual representante del sector más observante de la comunidad primero en la línea de sucesión.
Al ganador lo acompañarán como vice 1° Angel Schindel y como secretario general Edgardo Weisbein, del Club Náutico Hacoaj.
Los comicios empezaron con una hora de retraso porque una docena de entidades llegó tarde a acreditarse, por lo que las autoridades de la entidad no las autorizaron a participar del mismo. Esto, a pesar de que nadie sabía a quién apoyarían, provocó un caos no menor entre los casi tres centenares de delegados y acompañantes que se apiñaban en el salón. La primera vuelta se cerró con las cifras apuntadas; el ganador debía tener 60% de los votos emitidos y en la segunda ronda imponerse por mayoría simple. Consciente de lo irreversible del resultado, Kaúl pidió el micrófono y aceptó su derrota.
Promesa
En diálogo con este diario Donzis prometió «una DAIA más participativa y que recupere su representatividad. Cuando pedí el voto de las instituciones ofrecí proyectos, no cargos». Agregó que «se trabajará en equipo para desarrollar estrategias, y no sólo ocuparnos de la coyuntura».
Kaúl -de haberse impuesto- habría impulsado un acercamiento de la DAIA al gobierno, algo que ya había conseguido cuando presidió la AMIA hasta el año pasado. En sentido inverso Donzis había dicho en cuanta entidad judía en la que hizo campaña que no aceptaría «bajar mis banderas: prefiero perder la elección a empezar mi gestión entregando mis principios y mi equipo». El ahora presidente electo prometió también mantener «distancia e independencia» respecto del gobierno nacional.
La amplitud del resultado se habría reforzado cuando muchos delegados (sobre todo del interior y de algunas escuelas comunitarias no ortodoxas) conocieron el pacto con Fichelson, y decidieron votar por Donzis o en blanco. De hecho, se registraron diez abstenciones (6,5% de los votos).
A diferencia de años anteriores, la elección no se desarrolló en el auditorio de la AMIA en el edificio de Pasteur 633 sino en otra dependencia de la mutual, en la calle Uriburu, donde funciona la bolsa de trabajo de la mutual judía.
Donzis sucederá a Jorge Kirszenbaum, quien había debido asumir como presidente (era vice primero) ante la enfermedad que obligó a renunciar al presidente Gilbert Lewi. Kirszenbaum y Kaúl mantuvieron una dura disputa durante el período en que coincidieron al frente de DAIA y AMIA respectivamente, y que tuvo su pico cuando Kaúl impulsó el otorgamiento en Washington de un premio a Néstor Kirchner por parte del American Jewish Congress, premiación que Kirszenbaum se encargó de frustrar.
De hecho el actual titular de la DAIA anunció el retiro de su candidatura para no entorpecer la victoria de Donzis.
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