5 de diciembre 2005 - 00:00

El saldo de la huelga en Aerolíneas

Carlos Tomada, uno de los funcionarios que disputa el primer puesto de la ineficiencia al secretario de Transporte, Ricardo Jaime, en este gobierno, declaró que la huelga despiadada de pilotos y técnicos de Aerolíneas Argentinas es «propia de países en crecimiento». Con esto el gobierno de Kirchner una vez más demuestra temor a afectar a cualquier grupo, salvo que sea de empresarios, uniformados, extranjeros o de prensa. Por eso, la primera consecuencia de esta impunidad para salvajismos huelguísticos contra el público es que se vuelve a percibir ese agudo temor en el progresismo de izquierda gobernante de perder imagen, como si siguieran sintiéndose copadores y no ganadores del poder.

La segunda víctima fueron todos los ingresos que se perdieron miles de operadores turísticos y proveedores para esa actividad por tantas cancelaciones. En tercer lugar, perdió el país. Se hizo desperdicio de un prestigio internacional ganado en destino turístico. Pero nada peor que lo primero, la idea de debilidad del gobierno frente a todo sector que supere 30 o 40 personas. El «método Moyano» (por Hugo y su belicoso hijo Pablo) rige: gremio que afecta gente debe actuar con fuerza, es decir salvajemente, si es preciso, desconociendo las «conciliaciones» del casi inexistente ministro Tomada. Realmente penoso.

Este ministro Tomada ya es patético. Declaró que en un año el empleo aumentó 10%. ¿Sabrá que el INDEC, para la medición de « ocupados», cuenta a los que revolean pelotitas y palotes o fuerzan limpieza de parabrisas frente a autos detenidos delante de semáforos? Se exige que ese «trabajo» lo hagan como mínimo 14 días por mes. Además de poco seria la medición, ¿quién los controlaría?

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