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11 de septiembre 2002 - 00:00

Embajador de EE.UU. expone a militares el plan antiterror

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Por su lado, Carlos Ruckauf, principal protagonista del enfriamiento militar con EE.UU., aguarda una respuesta del Departamento de Estado a su propuesta de reemplazar el acuerdo de inmunidad por una fórmula diplomática que ampare a los soldados norteamericanos sin vulnerar la letra del Estatuto de Roma, al que Argentina adhirió.

El debate de Ruckauf con Walsh por la inmunidad a los efectivos norteamericanos produjo el primer roce en la relación bilateral militar con EE.UU.: la cancelación del ejercicio Fluvial VI entre marines e infantes de marina criollos. Ahora se conoce otro agravante: el general James T. Hill, flamante jefe del Comando Sur del ejército de EE.UU. -organismo que paga los gastos del ejercicio-, se quedará sin evaluar el resultado de las operaciones con los infantes de la Armada Argentina.

La visita oficial del general de cuatro estrellas está prevista para el martes 17 de setiembre y se había programado que coincidiese con el último día de las maniobras entre marines e infantes de marina.



De hecho, para la Argentina, a pesar de ser aliado extra OTAN, se cumplió la advertencia que hizo el presidente George W. Bush a los diplomáticos de todos los países extranjeros: «Las naciones podrían perder toda la ayuda militar si ingresan a la Corte Penal Internacional sin comprometerse a amparar a los ciudadanos estadounidenses que presten servicio en sus respectivos países». Analistas militares observaron que para la cancelación del Fluvial VI influyó que no se contara con el acuerdo de inmunidad requerido por los Estados Unidos mientras que tal circunstancia parece no aplicarse para la próxima visita del jefe del Comando Sur. El Fluvial VI está enmarcado en la ayuda militar, es un salvavidas para el diezmado presupuesto de la Armada, permite compartir entrenamiento en operaciones ribereñas especiales con lanchas rápidas, munición de combate, comunicaciones y desplazamientos de comandos helitransportados a un costo total de 80 mil dólares, todo por cuenta del Comando Sur de EE.UU.

Además, el entrenamiento en misiones especiales con marines es una política que se intensificó luego del atentado a las Torres Gemelas, así lo reconoció el secretario de Defensa Donald Rumsfeld el 3 de setiembre en un reporte del Pentágono al que accedió este diario.

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