"En el pacto están los radicales" (Solá)
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Moreau lo acusó de padecer «el síndrome de la debilidad» y a la aspiración «no resuelta de construir poder propio». El diputado radical dijo, en esa línea, que la carrera política de Solá «está hecha sobre la base de vivir de prestado».
Storani, a su vez, afirmó que la denuncia del mandatario es consecuencia de que «a quienes no les van las cosas como pensaban desde el punto de vista electoral necesitan provocar una polarización mayor». Es, completó el dirigente platense, «un hombre que tiene muy poca autoridad y un mal gobernador».
Patti, a su vez, aprovechó para reprocharle a Solá que en la provincia «no funciona nada, no hay gobierno, se la pasan en campaña». Hay que hacer un poco de historia para decodificar la denuncia de Solá. Refiere a un tema puntual: la demora en la aprobación del pliego de Gustavo Lopetegui como presidente del Banco Provincia. Tiene parte de razón: para Solá, la Legislatura es un continuo dolor de cabeza.
Pero desde hace un mes, ese nombramiento deambula, sin brújula y a los tumbos, por el Senado provincial donde el PJ tiene mayoría. Y, a esta altura, parece difícil que el pliego de Lopetegui sea siquiera tratado. Solá lo negará, pero ya empezó a sondear otros nombres para presidir el banco.
¿Podría volver, a menos de un mes de irse por diferencias gruesas con otros ministros, José María González Fernández? O, si esa opción no prospera, ¿el cargo que ocupó Jorge Sarghini podría ser en el futuro el sitio del ministro de Economía, Gerardo Otero?
• Emulación
Por lo pronto, Solá puso en marcha el operativo Veto II, emulando la mecánica que usó en enero para denunciar al duhaldismo por no votarle el Presupuesto lo que, decía, paralizaba la provincia. Ahora dirá que el «complot» paralizará el funcionamiento del Banco Provincia.
Hubo, la última semana, un evento que disparó la sospecha de Solá. Los senadores de la UCR, encabezados por Graciela De Leo, anunciaron que no votarían el pliego de Lopetegui. Motivo: un presunto giro de remesas al exterior del país por 162 mil dólares.
Ese hecho -que luego Lopetegui dijo que había traído para comprar una propiedad, no enviado-, más la inhibición registrada en el Banco Central y dos causas judiciales iniciadas, terminó de volcar la posición radical en contra del ex ministro de la Producción.
Más allá de los argumentos de la UCR, Solá sorteó un detalle, quizá sutil para el gran público: De Leo y la mayoría de los senadores radicales están enfrentados a Leopoldo Moreau y a Federico Storani, a quienes el gobernador señaló como partícipes del complot en su contra.
Miró, en cambio, un hecho inocultable: hace años, la UCR que responde a Moreau y a Storani mantiene vínculos -políticos, clarocon el duhaldismo más estrechos de lo que supone una oposición partidaria. Es, se atajan, una práctica propia del bipartidismo.




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