ENCE cambia dueño. ¿Traslada papelera?
El traslado de una de las dos plantas de celulosa para impedir que se cree en Fray Bentos el polo celulósico más grande (y potencialmente más contaminante) del mundo fue expuesto por este diario como la verdadera solución para la polémica que divide a la Argentina y el Uruguay. El cambio de propiedad en la firma española ENCE en los últimos días reabrió el debate sobre esa posibilidad, ya que se trata de una planta con menos desarrollo de construcción. En la empresa y en el gobierno uruguayo por ahora lo niegan.
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Reinaldo Gargano
En ese proceso, el anterior mandamás de ENCE, Juan Ignacio Villena -ex consejero delegado de la empresa, una suerte de vicepresidente ejecutivo para la nomenclatura local-, decidió desinvertir vendiendo su tenencia de 24.500 acciones en la procesadora de celulosa -cuenta con tres plantas en España, más negocios forestales conexos y los emprendimientos en Uruguay, y tiene toda su producción con venta asegurada por años-. Es decir, fue un cambio de raíz en la conducción.
Se consideró en los medios españoles que Arregui aportará otra visión a la inversión de u$s 500 millones que ENCE lleva adelante en Uruguay y con menos antecedentes de conflictos en Pontevedra que la conducción anterior para negociar el traslado de la planta que ENCE tiene allí junto a la ría de esa ciudad y por la que mantiene una guerra con el intendente local.
Pero además de tener experiencia en la generación de energía eólica, algo que no tendría que ver con este tema si no fuera por ser la más adorada por los ambientalistas del mundo, Arregui es un especialista en medio ambiente.
Y no se debe olvidar que ENCE, además de producir celulosa y ser acusada de contaminar, genera energía eléctrica en cada una de sus plantas pasteras en España, no sólo para uso propio, sino que vende a las ciudades vecinas. Para producir esa energía, ENCE utiliza biomasa, fuente de energía alternativa que no es otra cosa que el desecho del proceso de obtención de celulosa, una actividad que en la Unión Europea ya es obligatoria para toda empresa.
Pero de allí a especular que ENCE tome una decisión sobre sus operaciones de Uruguay hay un camino. De hecho, Arregui estuvo hace una semana en Uruguay analizando el proyecto y poniéndose al tanto de las operaciones, por lo que se cree imposible en la propia empresa que en siete días haya tomado una decisión: «No hay plan B para eso», confiesan por lo bajo.
El problema es que los antecedentes del ex presidente del BID en la Argentina no son del mayor agrado de Kirchner. No se debe olvidar que esa conocida influencia de argentinos con Iglesias produjo, por ejemplo, la nominación de José Luis Machinea como secretario ejecutivo de la CEPAL, algo que no conforma a Kirchner.
Tampoco olvida el Presidente que fue Iglesias quien avaló política y financieramente a Eduardo Duhalde cuando devaluó en el país, garantizándole que el BID no cortaría los fondos. Poco después, incluso, le aportó 600 millones para financiar el inicio del Plan Jefas y Jefes de Hogar con el que el matrimonio Duhalde debutó en materia social en todo el país.




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