Con un discurso emotivo y que incluyó un fuerte llamado de atención para toda la clase política, el senador Esteban Bullrich renunció ayer a su banca por cuestiones personales relacionadas con la salud. “Créanme que es mucho más lo que nos une que lo que nos divide, solo se requiere vencer prejuicios, hacer silencio y escuchar al otro”, aseguró el legislador bonaerense, quien será reemplazado por el exjefe de asesores de Mauricio Macri durante su presidencia, José Torello.
Tras contundente mensaje de Bullrich, el Senado casi regala un papelón. El jefe del oficialismo, José Mayans, le pidió al legislador que reviera su decisión, ya que la Cámara alta estaba en condiciones -como ocurrió durante gran parte de la pandemia del coronavirus- a trabajar por la vía virtual. A pesar del asentimiento de la titular del Cuerpo, Cristina de Kirchner, Bullrich agradeció el gesto pero declinó la idea.
“La lógica transaccional en la que negociar es solamente un cálculo contable nos despoja de sentido y nos convierte en meros mercaderes políticos que dejan de mirar el bien común. El diálogo, la búsqueda de la razón entre dos, debe ser un acto de generosidad, de amor y de caridad cristiana, entendiendo que la verdad y la justicia son valores que encontrar, no propiedad de alguna de las dos partes”, manifestó el bonaerense.
Seguido a eso, advirtió: “Esa falta de diálogo trasciende estas paredes, vivimos en un país enfocado en la grieta y en el debate violento, un país en el que la gente se escapa de la política, la desprecia y la condena. Un país en el que la gente se recluye en lo privado, soltando el sueño de ser parte de la construcción de una Argentina mejor. Un país en el que empujamos a la gente a no ejercer lo que es el rol más alto de una democracia: el rol de ciudadano”.
Bullrich también dijo que el país “clama por consensos”. En esa línea, detalló: “Los números de pobreza, la falta de desarrollo, los jóvenes que se van del país, la catástrofe educativa y la continua y prolongada postergación de nuestros sueños, producida por un estancamiento del que somos culpables los políticos y no los argentinos, nos obligan a gobernar diferente. Todos hemos sido culpables de gobernar con tapones en los oídos, todos, nosotros también. No hay más tiempo para eso”.
“Como verán, abandono los honores, pero no la lucha, que es mi sostén”, destacó el senador, y recordó a su “amigo” y exlegislador “Federico Pinedo y a Miguel Pichetto”. Según Bullrich ambos “han exhibido mejor que nadie esa cualidad humana en esta función”, y fueron sus “maestros” al cuando ingresó en la Cámara alta.
Una de las frases de Bullrich que queda vigente para todos los espacios políticos: “No hay hombres imprescindibles, hay actitudes imprescindibles”.
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