23 de agosto 2004 - 00:00

Estrenan "SIDE" antisecuestros y lanzan plan de $ 200 millones

El gobierno intentará esta semana retomar la iniciativa en el tema seguridad, dominado sin duda por la nueva marcha de Juan Carlos Blumberg, que se propone concentrar a unas 500 mil personas en todo el país el próximo jueves 26. Para eso, Kirchner acelerará la creación de una especie de «SIDE» antisecuestros que concentrará los esfuerzos de las agencias de espionaje oficial (SIDE, fuerzas policiales y de seguridad) para prevenir y reprimir los delitos más graves. Además, destrabará la totalidad del presupuesto de $ 200 millones necesarios para generalizar a todo el país, incluyendo la zona crítica, que es el conurbano bonaerense, un sistema único de registros criminales que permitirá la identificación inmediata de delincuentes que sean demorados en procedimientos policiales. Anoche, además, Blumberg anunció que el eje de la nueva marcha será reclamar al Congreso leyes que extiendan el juicio por jurados a más delitos de los que prevén los proyectos en discusión y que se cree un sistema judicial para delincuentes menores de edad.

Durante el último fin de semana, el ministro del Interior, Aníbal Fernández; el de Seguridad bonaerense, Leon Arslanian; y el secretario de Seguridad, Alberto Iribarne, recorrieron puestos de control instalados en San Isidro.
Durante el último fin de semana, el ministro del Interior, Aníbal Fernández; el de Seguridad bonaerense, Leon Arslanian; y el secretario de Seguridad, Alberto Iribarne, recorrieron puestos de control instalados en San Isidro.
El gobierno apurará esta semana la creación de la dirección de inteligencia criminal y la designación de quien estará al mando de ese organismo, que concentrará la información que aporten los espías de la SIDE y de las fuerzas de seguridad federal. Será el tercer paso concreto que dará la administración Kirchner en pocos días.

El primero fue restituir a la Casa Rosada el control de la política de seguridad, algo que no sucedía desde el segundo gobierno de Carlos Menem. Le entregó al ministro del Interior, Aníbal Fernández, el mando de las fuerzas de seguridad y le recortó el poder al bonaerense León Arslanian, como anticipó este diario el viernes.

El segundo fue llevar la acción al terreno. El sábado, Fernández encabezó un inusual despliegue de tropas en territorio de San Isidro. En esa jurisdicción se registra el mayor número de casos de secuestros extorsivos que ocurren en el conurbano bonaerense y en el país.

• Críticas

Un cifra revela la preocupación en la zona: en las últimas dos semanas se sumaron en el conurbano 286 efectivos de la Policía Bonaerense, la Gendarmería y la Prefectura y, de ellos, 112 están en San Isidro, donde se sumaron, además, 30 móviles a los policiales.

Es indudable, que el gobierno tiene el interés puesto en ese territorio no sólo por la cantidad de secuestros, sino porque desde allí provienen las críticas más ácidas a la ineficacia gubernamental para resolver la crisis por la inseguridad. En ese lugar nacieron las voces disonantes del ingeniero Juan Carlos Blumberg y de la médica Susana Garnil.

«Hay urgencia del Ejecutivo por sacar el tema de las tapas de los diarios»,
se confesóun funcionario con este diario. Y reconoció que Fernández se ha puesto como límite temporal 60 días para que los secuestros extorsivos dejen de ser el fenómeno que hoy tiene sensibilizados a los ciudadanos.

• Campo de combate

El conurbano bonaerense será efectivamente el campo del combate emprendido por el gobierno contra los secuestros y su eliminación: ya se convirtió en una prioridad.

Ayer
Felipe Solá sostuvo que las autoridades nacionales y provinciales están « jugadas para terminar con los secuestros», y advirtió que los delincuentes «saben a qué se atienen» cuando avanzan en esa modalidad.

El gobernador señaló que las bandas de secuestradores
«se juegan la vida», porque las fuerzas de seguridad que actúan en esos casos «no van a andar con vueltas si se tiene que liberar a una víctima».

Solá
reconoció que la genteestá conmocionada y que la seguridad se alcanza cuando la gente tiene sensación de seguridad, y no cuando bajan las estadísticas.

Un informe oficial del Ministerio de Seguridad bonaerense señala que
los casos de secuestros se cuadruplicaron desde 2001 hasta 2003. Mientras en 2001 se denunciaron 77 casos en todo el año, esa cifra se elevó a 307 hechos de secuestro en 2003.

Para
Fernández bajar el nivelde protesta significa, también, afianzarse políticamente en territorio bonaerense. Es indudable, que la performance como candidato a gobernador del oficialismo en 2007 será muy distinta si logra terminar con los secuestros extorsivos a que si fracasa.

Por eso, la decisión de crear la dirección de inteligencia criminal prevista por la ley de Inteligencia. Hasta el tiempo de la presidencia de
Fernando de la Rúa se llevó el pomposo nombre de Dirección de Coordinación y Análisis para la Prevención del Delito Criminal.

• Relación

El ministro del Interior busca basar su éxito en sembrar una buena relación con las fuerzas de seguridad. Ya tiene el okay de Héctor Icazuriaga, jefe de la SIDE y de Francisco Larcher, que le han prometido al piloso ministro aportarle toda la información disponible sobre el accionar de las bandas en el conurbano.

También cuenta con el beneplácito de los Federales que desde hace tiempo vienen reclamando pasar a la órbita de Interior como en épocas de
Menem o de De la Rúa. Siempre renegaron de Gustavo Béliz y sostenían que con Fernández se podía tener una línea política más clara y sin tantas contradicciones como las que ponía en evidencia el eyectado ministro.

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