París - Todos los servicios de seguridad europeos están tras las pistas de los cómplices que Osama bin Laden -el presunto inspirador y financista del actual calvario estadounidense-tiene en el continente. El objetivo: evitar que esas células -de una presencia tan abrumadora que justifica el alineamiento europeo de estas horas con los EE.UU.- se activen y provoquen atentados tan cruentos como los de Nueva York y Washington.
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En el marco de estas investigaciones la policía alemana detuvo ayer a un trabajador del aeropuerto de Hamburgo que estaría vinculado a los atroces atentados del martes. El jefe policial Gerhard Mueller no quiso dar detalles sobre el origen y la edad del arrestado, pero aclaró que su fuerza está buscando a un marroquí.
La detención se produjo luego de que la policía registrara en los últimos días al menos cuatro departamentos en busca de pruebas relacionadas con Mohamed Atta y Marwan Alshehi, quienes habrían recibido adiestramiento como pilotos en el estado norteamericano de Florida. Se presume que ellos llegaron a EE.UU. desde Alemania en julio del año pasado. Olaf Scholz, un funcionario de seguridad alemán, corroboró que dos hombres con estos nombres -ambos con documentos de los Emiratos Arabes Unidos-habían sido residentes en Hamburgo durante varios años mientras estudiaban en la universidad técnica. Sus cursos allí incluyeron construcción de barcos y electrónica.
• Informe previo
En Francia, en tanto, la caza de los cómplices de Bin Laden comenzó incluso antes de que se produjeran los atentados. La noche anterior a la destrucción del World Trade Center de Nueva York, los jueces antiterroristas habían sido informados de la existencia de una amenaza de islamistas cercanos al multi-millonario saudita. Inmediatamente se abrió una investigación por «asociación ilícita en relación con una empresa terrorista», en la que participan el servicio francés de contraespionaje y la Dirección de Vigilancia del Territorio. La sospecha recaía sobre la preparación de eventuales acciones contra intereses norteamericanos en Francia.
La presencia en Europa de terroristas afines al enemigo público número uno de los Estados Unidos es algo que se conoce hace tiempo. Según los servicios de inteligencia de España, terroristas islámicos procedentes del norte de Africa, especialmente de Argelia, están utilizando ese país como plataforma para entrar al continente. La última prueba de esto surgió en junio, en la ciudad de Alicante, donde fue detenido Mohamed Bensakhria, quien, según las policías de España, Alemania, Francia, Italia y Estados Unidos, era el jefe opera-tivo y hombre de confianza de Bin Laden en Europa. Su arresto fue posible debido a que en esa zona de la costa los servicios de seguridad tienen ubicadas permanentemente antenas para rastrear los movimientos de todas las personas sospechosas de pertenecer o colaborar con grupos terroristas. También este año, en abril, las policías de Italia y Alemania desmantelaron una célula terrorista cuyos miembros habían planeado una serie de ataques con bombas a través de Europa por orden de Osama bin Laden. Stefano Dambruoso, uno de los magistrados de Milán a cargo del caso, señaló entonces: «Por primera vez creemos que podemos determinar una relación directa entre células terroristas islámicas y campos de entrenamiento en Afganistán».
• Amenaza permanente
Desde que en 1995 una ola de atentados cometidos por el Grupo Islámico Armado (GIA) argelino sacudiera París, los servicios de inteligencia franceses consideran que pesa una amenaza islamista permanente y latente sobre los países occidentales. Un episodio particularmente recordado en estos días es el desvío de un avión de Air France en Argel en 1994 por hombres del GIA. Su objetivo era estrellar el aparato sobre París, lo que se evitó cuando se logró forzar su aterrizaje en Marsella. A raíz de estos hechos, los agentes aseguran estar en constante vigilancia de los medios islamistas en Francia, hasta el punto que se estableció un seguimiento individual de toda persona que deje el país con destino a Afganistán o Pakistán y una red de control de las mezquitas más radicales que intentan reclutar musulmanes tendientes al integrismo.
En este sentido, los responsables de los servicios franceses consideraron que el error de la CIA respecto de la tragedia del martes fue haber abandonado este sistema de vigilancia en profundidad y a escala humana y, en cambio, privilegiar métodos de investigación técnicos, especialmente la red Echelon, que permite la decodificación e interceptación de todas las comunicaciones. El gobierno de Tony Blair considera que Gran Bretaña está siendo utilizada como refugio por bandas terroristas. Entre ellas hay organizaciones extremistas islámicas, pero también células revolucionarias europeas y una variedad de grupos de países en desarrollo.
Esto hizo que la ley antiterrorista haya debido cambiarse, porque hasta el momento se refería principalmente al Ejército Republicano Irlandés (IRA). Los grupos islamistas incluidos en la nueva lista son el Hizbollah libanés, el GIA y el Yama al Islamiya (Egipto), entre otros.
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