A menos de 24 horas del proyecto que presentaron diputados radicales para que se desactive el trámite de solicitud de refugio de Evo Morales en la Argentina, el expresidente de Bolivia se retractó y pidió disculpas por haber deslizado la intención de conformar “milicias armadas” en su convulsionado país.
Evo Morales se retractó de las "milicias armadas" y la UCR ahora va por Milagro Sala
La agrupación de la piquetera jujeña, Tupac Amaru, realizó un acampe en el Obelisco. Reclamaron la liberación de la líder junto con la de otros "presos políticos". "Se está jugando la independencia del Poder Judicial", replicó el jefe del centenario partido en Diputados, Mario Negri.
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Evo Morales, Milagro Sala y Mario Negri
“Hace unos días se hicieron públicas unas palabras mías sobre la conformación de milicias. Me retracto de ellas. Mi convicción más profunda siempre ha sido la defensa de la vida y de la paz”, aseguró ayer Morales, quien comandará el miércoles próximo un acto del Movimiento al Socialismo (MAS) boliviano en el estadio del club Deportivo Español, tres días después de la definición de la fórmula presidencial de esa fuerza, la cual está impedido de integrar.
“Desde el radicalismo valoramos la decisión de Morales porque entendemos que la única salida de la crisis institucional que atraviesa el país hermano sólo se logrará a través del diálogo y la paz. El silencio o la anuencia de nuestra dirigencia política una vez más demuestra que, ante expresiones antidemocráticas que incitan a la violencia, nada contribuyen al restablecimiento de las instituciones y de la paz en Bolivia. Sólo su enérgico repudio posibilita restablecen las condiciones mínimas para transitar un camino de normalización institucional”, señaló horas después la UCR.
El radicalismo además sostuvo: “El camino de la paz social es a través del diálogo, el respeto al estado de derecho y la tolerancia política. Cuando esto no suceda, allí encontrarán a la UCR para hacer su aporte e impedir la proliferación de la violencia política”.
Con respecto a la iniciativa presentada anteayer, los dirigentes aclararon: “Habiéndose retractado y no violando las obligaciones que le impuso la Argentina -de no hacer declaraciones políticas-, la decisión de concedérselo es del Gobierno, no de la oposición y por tanto de no producirse nuevos hechos de esta naturaleza la UCR no insistirá en el tratamiento del proyecto”.
Los radicales sí insistirán con la presencia del canciller, Felipe Solá, para que explique en el Congreso los lineamientos de la política internacional del Gobierno.
En tanto, el presidente Diputados, Sergio Massa, remarcó que la Cancillería le solicitó a Morales que “sea prudente con sus declaraciones”, y manifestó que “la condición de refugiado no debe ser usada para afirmaciones políticas”.
Massa también expresó: “En Bolivia hubo un golpe de Estado, claramente. Es bueno que la Argentina le abra los brazos a las víctimas de una situación de golpe”. Sin embargo, luego enfatizó que “la condición de refugiado no debe ser usada para afirmaciones políticas más allá de lo mínimo e indispensable, porque ésa es la condición para ser refugiado”.
Nueva trifulca
Con muchos dirigentes del PRO y de la Coalición Cívica en silencio, la UCR también aprovechó la reaparición de Milagro Sala -en prisión domiciliaria- para exponer las contradicciones entre los socios kirchneristas del Frente de Todos. La agrupación de la piquetera jujeña, Tupac Amaru, realizó un acampe en el Obelisco entre el miércoles pasado y ayer para reclamar la liberación de la líder junto con la de otros “presos políticos”. “Se está jugando la independencia del Poder Judicial”, replicó el jefe del centenario partido en Diputados, Mario Negri.
El legislador cordobés disparó: “El Presidente -Alberto Fernández- dijo que no hay presos políticos y hoy -por ayer- Milagro Sala le respondió sin pudor diciendo ‘pensé que la Justicia iba a cambiar más rápido’. Acá no estamos ante simples diferencias conceptuales, en esta guerra de declaraciones se está jugando la independencia del Poder Judicial. En Argentina no hay presos políticos. Hubo y hay políticos presos, y también hay otros que no están presos y se robaron el país”.
Quien también se diferenció del jefe de Estado fue el senador Oscar Parrilli, exsecretario general de la Presidencia y uno de los soldados multitareas de Cristina de Kirchner: aseveró que respeta la opinión del mandatario pero que no tiene “dudas de que hoy hay presos políticos”.




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