Sin solución de continuidad, la actividad y novedades se volvieron maratónica a lo largo de los últimos días, en especial, con epicentro en el Congreso donde, finalmente, se logró la media sanción para el acuerdo con el FMI, en la Cámara baja. Ahora le tocará al Senado, y se especula con que haya un quiebre final, en el oficialismo, pero también en parte de la oposición. Mientras el conflicto en el Mar Negro se sigue prolongando, en Buenos Aires volvieron a producirse desmanes contra el FMI, de parte de grupos radicalizados que dejaron lesiones a fuerzas de seguridad, y también a edificios públicos. Mientras los mercados internacionales vuelan, lo que es positivo y negativo para la Argentina simultáneamente, el titular de Economía, Martín Guzmán, viajó a los EE.UU. tras la “transformación en Diputados de su proyecto de acuerdo, y tomó distancia del frente local. A pesar de la actividad, el frente político no se quiso perder “la foto” en el campo y varios se trasladaron también a Mar del Plata para el encuentro Velas Latinoamérica 2022, que convocó a fragatas y buques oficiales de varios países de la región, que también hicieron escala en Uruguay. Veamos:
Charlas de quincho
La actividad y novedades se volvieron maratónicas a lo largo de los últimos días, en especial, con epicentro en el Congreso donde, finalmente, se logró la media sanción para el acuerdo con el FMI, en la Cámara baja.
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CAMBIÓ TODO. “Nada de lo que parecía ser excluyente hace un mes atrás, parece tener mayor trascendencia ahora. Desde el nivel de las reservas del Banco Central, a los cuidados por el covid que, de la noche a la mañana, se fueron minimizando hasta prácticamente desaparecer, los temas nuevos “tapan” y postergan a los anteriores que van acumulándose sin resolución”, se lamentaba el CEO de una empresa siderúrgica durante un asado en uno de los contra más clamoroso de la zona norte bonaerense que gozó de un fantástico, y soleado, fin de semana. Todo esto después de las lluvias torrenciales de lunes y martes, que provocaron muchos daños en distintas localidades, y arrasaron con instalaciones rurales, y cientos de hectáreas de cultivos casi listos para cosechar. Obvio que con el precio del petróleo a alrededor de u$s110 el barril por el cierre de las compras estadounidenses a Rusia, y la contundente suba internacional del gas, las empresas rehacen febrilmente sus cuentas, en especial, considerando los niveles de inflación previsibles, y la desesperación oficial por contener esa cifras, tarea arduo difícil con los aumentos continuos tanto fuera, como dentro del país. Por supuesto que los niveles muy altos de emisión (que según dicen continuarán) tienen mucho que ver en la cuestión, de la misma forma que el conflicto bélico en el Mar Negro es la causa base de la inflación internacional y, “ni una ni otras parecen tener remedio en el corto plazo”, se quejaban los industriales, todavía importados por el nivel de actividad en el Congreso, bastante poco acostumbrado a estos rallies de actividad como el que obligó a amanecer el viernes para lograr la media sanción.
AUSENTES. Para los que lograron seguir la maratónica sesión del pleno del jueves a la noche, los datos y perlitas fueron varios, y pasaron desde “detalles” (o no tanto) como la diferencia conceptual entre las versiones del acuerdo en español y en inglés, que descubrió Ricardo López Murphy (RU), y que le “agradeció” el ministro Martín Guzmán, hasta los daños recibidos por el despacho de la titular del Senado, Cristina Fernández, que merecieron cantidad de interpretaciones. También la falta de vallado de protección en el Congreso, y los heridos (incendiados) entre las fuerzas de seguridad, merecieron más preguntas que respuestas, en tanto más de uno se preguntaba por qué el diputado Máximo Kirchner, que estaba en el despacho de su madre, no bajó a su banca en el recinto, aunque sea para abstenerse. Estas, entre otras muchísimas cuestiones, se fueron desgranando en las distintas mesas de los Quinchos de este fin de semana, mientras todo se prepara para el tratamiento del acuerdo ahora en el Senado, que debiera estar listo el jueves, ya que el Board del FMI se reúne el próximo viernes 18, cuando se debería aprobar la Carta de Intención con la Argentina (que requiere de la autorización del Congreso para el nuevo endeudamiento), y poder afrontar los pagos con el organismo de mañana y el miércoles, sin más sobresaltos. Y, si bien los aspectos políticos concitaron toda la atención, también aparecieron otros aspectos como los u$s5.000 millones más en el monto final que, mientras para la oposición constituyen una deuda extra, el oficialismo lo justifica diciendo que es una “devolución” de los pagos que Argentina ya hizo al FMI en este último período, y que pasan a ser reincorporados al cronograma de pagos de la negación general. Lo cierto es que la ruptura política, que se podría consolidar a partir de mañana con lo que ocurra en el Senado, alcanzó tanto al oficialismo, que está en el ojo de la tormenta, como a la oposición, tal vez algo menos observada, pero igualmente ruidosa. En realidad, los conflictos enmascaran las luchas intestinas que, en el caso de la oposición, ahora recaen sobre el PRO (le había tocado a la UCR hace 10 días atrás), tras la reparación de Mauricio Macri días atrás. Y en esto, las principales figuras son la mediática titular del Partido, Patricia Bullrich aparentemente obsesionada por desplazar al jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta de la pole position como candidato al 2023.
ORACIONES. Una verdadera peregrinación de figuras políticas se dieron cita durante varios días en San Nicolás, y no exactamente para ir a rezar a la Virgen. De repente, el campo se volvió a poner de moda, aunque sea por unos días y, desde el momento que una parte del Gobierno lo erigió en la figura de la oposición, pareciera que todos quisieron pasar por allí, hasta los que nunca había ido, y “su único contacto con la vaca fue en un plato”, como definió un baqueano de la zona. Lo cierto es que, para no dejar tantos espacios, también figuras de segundo y tercer nivel del Gobierno se dejaron ver por ahí, además de 3 o 4 gobernadores. Y, además del propio ex presidente Mauricio Macri, también llamó la atención “minicumbre” de Rodríguez Larreta, flanqueado por Hugo Santilli, Rogelio Frigerio y Ricardo López Murphy, en el VIP de Borsolino, y dando una conferencia de prensa conjunta que para algunos, marcó una línea divisoria que sería lo que realmente altera a las pretensiones de Patricia Bullrich. Por supuesto que, seguramente estas visitas no hubieran sido posibles hoy, después del cierre anoche de los registros de exportación de harina y aceite de soja decidido anoche por el Gobierno, y que “va a hacer levantar más temperatura en el campo, casi como hace 14 años atrás, cuando se intentó implantar la Resolución 125 de retenciones móviles, que provocó un levantamiento rural que duro más de 4 meses, y le costo el cargo a 3 funcionarios de rango, entre ellos, el por entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández…”, recordaba un memorioso. La medida no se entiende aún ya que, al contrario, con los altos precios internacionales más vale se esperaba una liberación de exportaciones, aunque sea por un par de meses, mientras dura el conflicto con Ucrania, para permitir un fuerte ingreso de divisas. Incluso la Unión Europea está flexibilizando restricciones, para poder importar ahora maíz argentino. Igual, y más allá del frente agropecuario, el Gobierno relojea la próxima cosecha y los ajustados números finales, ahora muy “inflados” por la impresionante suba internacional que, por el momento, tal vez compensarían la caída de volumen por la seca. Sin embargo, semejante ganancia imprevista, no alcanzaría para compensar el fuerte incremento de gastos por los mucho mayores costos de importación del gas, que se prevén para este invierno, y que seguramente también impactarán en los costos de los fertilizantes que Argentina importa.
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