La ministra Nilda Garré reconoció que tener bajas tasas de criminalidad no da seguridad a los ciudadanos.
La ministra de Seguridad, Nilda Garré, volvió a defender las estadísticas delictivas de la Argentina y afirmó que la tasa de homicidios en el país es de las más bajas de todos los países del continente, aunque admitió que "hay que bajarla más".
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"La tasa de homicidios es baja y una de las más bajas del continente", sostuvo Garré en declaraciones radiales para luego reconocer que con este mensaje "no le llevo tranquilidad a nadie con esto". Según un Mapa Mundial de la Violencia realizado por el ministerio de Justicia de Brasil recientemente difundido aquí, Argentina se ubica en el puesto 39 entre 100 naciones con una tasa de 4,3 crímenes cada cien mil habitantes.
La ministra confirmó que en los próximos días anunciará la mayor remoción de comisarios porteños de los últimos años. "Esta semana espero dejar terminada la renovación de los titulares de las 53 comisarías de la Capital, en base a los legajos, las quejas y denuncias" por complicidad en delitos, precisó. Se estima que más de 40 jefes policiales pasarán a retiro o disponibilidad.
Ayer, ordenó el relevo inmediato del subcomisario Sergio Consentino, que se desempeñaba al frente de la Comisaría 11°, ubicada en Díaz Vélez 5152, hasta tanto se esclarezca el desempeño policial en un asalto a un edificio de Almagro. La exministra de Defensa instruyó un análisis pormenorizado de las circunstancias denunciadas por las víctimas, incluido el accionar de la línea telefónico de emergencia 911 en este episodio. Según contó una de las vecinas asaltadas, los delincuentes advirtieron que no valía la pena hacer la denuncia porque ellos eran "profesionales" y la zona estaba "liberada", sugiriendo así que trabajaban en complicidad con la policía.
El martes pasado, durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, la presidente Cristina de Kirchner anticipó algunas medidas que Garré ejecutará en breve. Una de esas, será quitarle tareas administrativas como la confección de pasaportes a la Policía Federal para contar con más presencia de efectivos en las calles y comisarías. "Lo que estamos haciendo es una redistribución del personal policial para garantizar más presencia en la ciudad de Buenos Aires. Queremos más presencia como una de las formas de disuadir y prevenir la comisión de delitos", explicó la ministra.
Como ejemplo de disuasión citó la puesta en marcha del Operativo Centinela, que es el aporte de 6.000 gendarmes a la seguridad de la provincia de Buenos Aires. "La presencia de la Gendarmería en la provincia de Buenos Aires tiene un efecto disuasivo que tiende a disminuir la tasa de delitos".
Pero la reestructuración que impulsa Garré en las fuerzas de seguridad desde que asumió la nueva cartera política también apunta a combatir delitos más sofisticados que por lo general incluyen la participación de bandas. "Se quiere remover las causas más profundas de la inseguridad, como también, tratar el narcotráfico y la trata" de personas.
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