12 de diciembre 2002 - 00:00

Giro: Duhalde y De la Sota en campaña contra el FMI

Eduardo Duhalde y José Manuel de la Sota coincidieron ayer -a horas de la designación de Alfonso Prat-Gay en el Banco Central-en adoptar una actitud desafiante frente al Fondo Monetario Internacional.

El Presidente aseguró que el gobierno «no va a firmar ningún cheque en blanco» con el Fondo Monetario Internacional (FMI), al tiempo que criticó a los políticos y economistas que pronosticaban que «íbamos a tener una inflación de 200 por ciento, un dólar a 10 pesos y todo eso no ha sucedido».

De la Sota
, por su parte, afirmó que «ojalá que el Fondo Monetario no nos preste más, porque nos presta en dólares financieros, que ellos mismos se los cobran», dijo en lenguaje claro y preciso, agregando que «en realidad, se están prestando a sí mismos».

Duhalde
señaló que «el acuerdo depende de que nos pongamos de acuerdo; no se va a firmar ningún cheque en blanco. Nosotros no somos obedientes -enfatizó-, vamos a firmar exclusivamente si entendemos que ese acuerdo es beneficioso para el país», sostuvo en alusión a las negociaciones que el gobierno mantiene con funcionarios del FMI. Duhalde aseguró que si la propuesta del organismo financiero internacional «significa poner en riesgo la estabilidad económica que lograron los argentinos con mucho esfuerzo, tendremos que seguir trabajando hasta que se nos entienda».

De la Sota, en una rueda de prensa ofrecida en la capital de Jujuy, donde ayer estuvo en campaña, aseguró que «lo que necesitamos del FMI es una reprogramación seria de los vencimientos y los compromisos internacionales que tiene la Argentina».

• Inversiones

Aclaró, didáctico: «Necesitamos inversiones comerciales, inversiones para la economía real, no para los gobiernos. Los gobiernos piden plata, gastan mucho y gastan mal, y después tenemos que pagar todos los argentinos con nuestros impuestos», destacó, apuntando y disparando al montón.

De la Sota llegó a Jujuy, donde se entrevistó con el gobernador Eduardo Fellner y luego dialogó con el obispo de Jujuy, Marcelo Palentini. Por la tarde, visitó Ciudad Perico, a 35 kilómetros al sur de Jujuy, donde dialogó con empresarios y productores tabacaleros.

Por su parte,
Duhalde encabezó dos actos de inauguración de plantas fabriles en el partido bonaerense de Berazategui, uno en la fábrica Espert SA Tabacalera Argentina, ubicada sobre la Ruta 2 a la altura de la localidad del Pato y otro en la planta de la empresa textil DUSA, del Grupo Dupont. En ambos casos, con una significativa ausencia frente al obvio rédito político: la del gobernador Felipe Solá.

Allí
Duhalde enfatizó que «lo peor de la crisis ya pasó», aunque estimó que «la Argentina no está por supuesto como queremos que esté los argentinos, pero tampoco hoy está tan mal como pretenden algunos dirigentes políticos, que durante mucho tiempo han hecho pronósticos apocalípticos», indicó.

«Esta es una verdad. Hoy los economistas, aun los que más nos criticaban, están discutiendo si el año que viene vamos a crecer 2 por ciento, 4, 6 u 8 por ciento, eso discuten. Pero lo que nadie discute es que para el año próximo estaremos creciendo y crecer significa más trabajo y más producción.»


Al trazar un paralelismo con su colega electo del Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, Duhalde comentó que «los que surgimos a la vida política trabajando en gremios, defendiendo los intereses de los trabajadores, tenemos una idea fija vinculada con el trabajo».

«Estuve con el presidente electo del Brasil, que vino a visitarme y hacíamos referencias que por primera vez en la Argentina y en el Brasil los presidentes de ambos países son hombres surgidos a la política del movimiento obrero, de la defensa de los trabajadores, ése fue mi caso y el caso del presidente del Brasil», dijo Duhalde que también pareció estar en campaña.

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