8 de noviembre 2001 - 00:00

Gobernadores UCR firman pacto fiscal; el PJ presiona

Los gobernadores de la Alianza firmarán hoy el demorado pacto fiscal con el gobierno nacional. Más duros, los peronistas postergaron esa decisión para hoy, siempre que Domingo Cavallo cumpla con las condiciones finales: incremento de $ 1.000 millones para la emisión de bonos LECOP por sobre los $ 1.300 millones originales; la aclaración de la forma en que se garantizará el llamado fondo de crédito público; y una cláusula de rescisión si no se cumple con lo pactado voltea el acuerdo que necesitan todos para superar la crisis financiera. Raúl Alfonsín influyó en los aliancistas, a quienes reunió en su casa en la noche del martes. El gobierno ofreció además pagar la coparticipación de 2002 en bonos (40%) y efectivo (60%) y 7% de tasa para las deudas provinciales.

Apocas horas de partir Fernando de la Rúa en viaje clave hacia los Estados Unidos, el gobierno nacional logrará hoy que un grupo de gobernadores le firme un nuevo pacto fiscal que satisfaga las necesidades del programa del déficit cero de la Nación y, para las provincias, que les permita superar la crisis financiera que demora pagos de sueldos y proveedores. «El acuerdo logra lo que piden todos, que es la baja del interés bancario», celebró con moderación anoche el Presidente al salir de Casa de Gobierno.

Domingo Cavallo
, por su lado, dijo anoche que ese acuerdo «beneficia a las provincias», pero que no parecen entenderlo.

Hoy a las 10, en la Jefatura de Gabinete, Chrystian Colombo recibirá a los mandatarios de la Alianza que aceptan suscribir el último borrador del acuerdo fiscal que les reconoce el pago de deudas desde agosto por no cumplimiento del piso de garantía de coparticipación de $ 1.364 millones. La diferencia entre lo prometido y lo enviado se les liquidará 60% en efectivo y 40% en títulos LECOP.

Las provincias admiten un recorte el año que viene de 13% sobre ese piso pero reciben la promesa de que podrán financiarse a 7% con la banca privada. También se les reconocen, como otro punto importante del último borrador de acuerdo, $ 1.200 millones por los tres puntos de IVA que no se les coparticiparon en 1995, a pago de lo cual se les entregará un bono.

Las provincias que tengan deudas con el llamado Fondo Fiduciario -la mayoría, con más dificultades financieras- recibirán también bonos LECOP contra ese fondo mientras que los gobiernos que no tienen deudas importantes (Santa Fe, Santa Cruz, Capital Federal, Santiago del Estero, San Luis, La Pampa) recibirán en pago de sus deudas un bono «monetizable».

Esta es la propuesta que discutieron en la mañana de ayer los gobernadores de la Alianza en la Casa del Chubut junto a Colombo, Ramón Mestre y los legisladores Mario Negri, Raúl Baglini, Mario Losada y Horacio Pernasetti (ausentes Rafael Pascual y Angel Rozas, que almorzaron para convenir tantos para la elección de la nueva cúpula de la UCR).

Allí el gobierno logró la firma de sus gobernadores y giró ese texto a los peronistas que estaban citados en cumbre de mediodía en la Casa de la Provincia de Salta. Leyeron el logro de sus colegas aliancistas que era mejorar el 50-50 (efectivo y LECOP) por un 60-40.

José Manuel de la Sota
y Carlos Ruckauf sintieron ganas de más: el gobernador de Córdoba recordó la circular del Banco Central que limita la circulación de los LECOP a cuentas de custodia en los bancos. La consideró una picardía de Cavallo para restarles valor de moneda a los LECOP. También impusieron tres condiciones más: 1) que el acuerdo tenga una cláusula de rescisión que lo haga caer si la Nación incumple lo firmado; 2) que se aumenten los $ 1.300 millones de la emisión original de los LECOP en por lo menos $ 1.000 millones más. Creen los peronistas que éste es el monto que necesitan hasta fin de año pero Cavallo les responde que el FMI no lo admite. La respuesta es que es un bluff del ministro; 3) que haya una redacción más clara de cómo actuarán Nación y provincias en la integración del fondo de crédito público que se avalará con los fondos de la ley del cheque.

Para lubricar estas propuestas los gobernadores hicieron una presión final: mandaron a votar la ley del cheque (media sanción) y acompañaron la sesión con la presencia de algunos mandatarios. Otro grupo que fue a la Casa de la Provincia de Córdoba a entrevistarse con algunos gobernadores radicales y el propio Colombo.

El jefe de Gabinete estaba enojado por la media sanción y les encargó los deberes: ya tiene la firma de los aliancistas y les dio la última versión que se llevaron los peronistas a la Casa de Salta adonde los técnicos elaboraron la última minuta.

La tenía anoche Colombo en su despacho y todas las partes creían que hoy habrá firma del acuerdo. No sólo de los aliancistas sino también de los peronistas que harán transpirar al Presidente hasta que llegue a la escalera del avión esta noche.

Aun si firman, los peronistas amenazan con hacer a fin de mes una
«marcha federal» sobre Buenos Aires, para lo cual parlamentaron ayer con el estatal Víctor De Gennaro, jefe de la CTA, que compareció ante ellos junto a la maestra Marta Maffei y el piquetero Luis D'Elía (mientras daban vueltas, esperando que se marcharan, los caciques de las CGT, Rodolfo Daer y Hugo Moyano).

De ahí salió también la idea de insistir en la amenaza -tampoco cumplida ayer- de
votar el retiro de los poderes especiales cedidos al gobierno. Esto agrava el cuadro que quiere evitar a toda costa hoy De la Rúa antes de subirse al avión. Le preocupaba al gobierno además la posibilidad de que las provincias sufran el mismo camino de la Nación, cuya deuda fue puesta a default selectivo por parte de Standard & Poor's. La calificadora advirtió ayer que si las deudas de las provincias son refinanciadas con los bancos a tasas más bajas también tendrán una rebaja similar de la nota.

Una vez finalizadas las operaciones de canje -aclaró S&P- la calificación institucional de las provincias en cuestión será elevada para reflejar la calidad crediticia de la provincia bajo las nuevas condiciones, probablemente a la categoría CCC+
. El mismo procedimiento se seguiría con el canje que está desarrollando la Nación para sus propias deudas con los bancos y AFJP.

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