3 de octubre 2012 - 08:31

Gobierno denunció irregularidades en liquidación de sueldos y pagará a efectivos lo mismo que el mes pasado (sigue la protesta)

Durante la jornada, Gendarmería aclaró que ningún oficial abandonó su puesto de trabajo, y que quienes se acercan al edificio de Retiro son oficiales de franco o que ya han concluido sus tareas.
Durante la jornada, Gendarmería aclaró que ningún oficial abandonó su puesto de trabajo, y que quienes se acercan al edificio de Retiro son oficiales de franco o que ya han concluido sus tareas.
Informe de Xavier Ibarreche.- Un día después de comenzado el conflicto, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, anunció la decisión del Gobierno de que el personal de Gendarmería y Prefectura cobre "exactamente el mismo salario que el mes pasado", pero la medida no fue suficiente y tras una jornada que incluyó relevo de cúpulas y reuniones con nuevas autoridades, los oficiales anunciaron que continuarán con las protestas.

En el edificio Centinela, los gendarmes indicaron que "la idea es quedarse" hasta encontrar una solución, que por estas horas pasa principalmente por el reclamo de un sueldo básico de $ 7.000 para los escalafones más bajos. Los oficiales insistieron a viva voz que las propuestas deberían llegar por escrito para que el fin del conflicto llegue a buen puerto. Según pudo saber ámbito.com, emisarios de uno y otro lado mantenían conversaciones telefónicas para arribar a un acuerdo.

Sin embargo, tras conversaciones con las nuevas autoridades de la fuerza y funcionarios del Ministerio de Seguridad, los oficiales rechazaron la propuesta del Ministerio de Seguridad de elevar el sueldo mínimo dentro de los próximos 30 días y reclamaron que se aplique de forma inmediata. Los gendarmes aseguraron que sólo se moverían de allí sólo si el acuerdo es rubricado por las autoridades. Por otro lado, los prefectos continúan también con las negociaciones en el edificio de la avenida Huergo, focalizados en blanqueos de remunerativos, entre otros puntos.

Durante la ardua jornada de protestas en el edificio Centinela de la Gendarmería, los oficiales se encargaron de aclarar que ningún oficial abandonó su puesto de trabajo, y que quienes se acercaron a Retiro son oficiales de franco o que ya han concluido sus tareas.

Ante una consulta de ámbito.com, Raúl, uno de los oficiales que tomó por la tarde la representatividad de los manifestantes, ratificó que no están "insubordinados", y que recibirían a las nuevas autoridades para negociar "con todos los honores pertinentes".

El principal temor que se comentaba eran las posibles represalias por las medidas de fuerza. "Hacemos responsables directo al Gobierno, al Ministerio del Interior y a la Presidente si nuestras familias se quedan sin pan y sin comida", manifestaban por la tarde ante la prensa. Desde el ministerio de Seguridad sostenían que no habría sanciones.

El clima en las cercanías en el edificio apostado en el barrio de Retiro era de agitación y pesimismo. "Si no sale nada bueno, seguimos hasta el fondo. Estamos jugados", afirmaban esta tarde. Sin embargo, la definición se vivió en un clima de camaradería. Los oficiales estuvieron desde la primera hora de la protesta eran los que arengaban en cada ante cada adhesión que llegaba al edificio central. Claro que las silbatinas no tardaron en llegar luego de hacerse públicos los pedidos de legisladores y funcionarios, oficialistas de oposición, para que vuelvan a su puesto. "Mientras ustedes tienen dietas elevadas, nosotros no llegamos a fin de mes", contestó a viva voz uno de los gendarmes, tras conocerse declaraciones de la diputada kirchnerista Juliana Di Tullio.

• Medidas que no alcanzaron

Por la mañana, el jefe de Gabinete recibió en su despacho de la Casa Rosada a la ministra de Seguridad, Nilda Garré, su par de Economía, Hernán Lorenzino y al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, para analizar el decreto 1307/12 que fijó nuevas escalas y suplementos y les significó a algunos agentes una baja de "entre el 30 y 60 por ciento" en sus haberes.

En declaraciones a la prensa tras el encuentro, aseguró que existen "serias sospechas" de que, con la incorrecta liquidación de los haberes, los que más ganan dentro de la Prefectura pretendieron "usar a los de más abajo como carne de maniobra" para "mantener el privilegio de cobrar 70, 80, 90 ó 100 mil pesos todos los meses".

En este sentido, garantizó que el Gobierno investigará "fuertemente por qué ocurrieron estas anomalías", para lo cual inició "acciones internas" y probablemente también externas "para determinar quiénes han sido los responsables de esto y si fue por problemas administrativos o buscando generar un caos".

Además, fundamentó en este hecho la decisión de que Prefectura y Gendarmería "no se autoliquiden más los salarios" y que, en cambio, sea "el Ministerio de Seguridad, con la asistencia del Ministerio de Economía el que va a liquidar los salarios" del personal de ambas fuerzas de seguridad.

El funcionario agregó que fue "francamente desastrosa" la aplicación que hizo la Prefectura de la normativa dictada por el Poder Ejecutivo, en línea con lo que había planteado en un fallo la Corte Suprema de Justicia, para "terminar con la distorsión" que existía en los salarios de esas fuerzas de seguridad.

En este sentido, afirmó que la liquidación de los haberes en la Prefectura generó "muchas cuestiones que el mismo decreto preveía que no debían ocurrir" y sostuvo que existen "serias sospechas" de que se buscó "usar a los de más abajo como carne de maniobra por aquellos que quieren mantener el privilegio de cobrar 70, 80, 90 ó 100 mil pesos todos los meses".

"No va a haber ninguna modificación durante 30 días hasta que aseguremos la correcta implementación del decreto", precisó el jefe de Gabinete y consignó que, en el caso de Prefectura, "por única vez se realizará un pago compensatorio a todos aquellos agentes que cobren 12.500 pesos o menos, que es el 90 por ciento de la fuerza, para que no vean disminuidos sus salarios en un solo peso".

"De esta manera, estamos corrigiendo la situación y después habrá que corregir individualmente, analizando caso por caso el por qué", sostuvo y transmitió la "absoluta tranquilidad de que no va a haber ninguna aplicación injusta de una medida justa".

Por la tarde, y ante la evidencia de que las primeras medidas no habían logrado desarticular la movilización de efectivos, Garré informó que se determinó "el pase a retiro" de 10 prefectos generales de la Prefectura Naval y de 10 comandantes generales de la Gendarmería Nacional. Tras la purga que alcanzó a 20 oficiales, designó al comandante general Enrique Alberto Zach al frente de Gendarmería y al prefecto general Luis Alberto Heiler como flamante titular de Prefectura Naval.

En una declaración en la cartera que conduce Garré anunció que se aceptaba la renuncia que habían elevado horas antes Héctor Schenone a cargo de Gendarmería y Oscar Arce a Prefectura.

Además, el Ministerio de Seguridad designó como nuevo Subjefe de la Gendarmería, en tanto, al comandante general Carlos José Pereyra, en reemplazo de Juan Obdulio Sainz y en la Prefectura Naval, el subjefe de la fuerza hasta la fecha, Enrique Cingolani, será reemplazado por el prefecto general Andrés Manuel Monzón.

• La Armada acompaña

Un grupo de suboficiales de la Armada se sumó a las protestas iniciadas por efectivos de Prefectura Naval y Gendarmería Nacional, en todos los casos por reclamos salariales. La manifestación se desarrolló frente a la sede del arma, el Edificio Libertad, sobre la avenida Comodoro Py, y es la única de las fuerzas armadas que se plegó a las protestas.

Según afirmaron los manifestantes, unos 250 suboficiales,sus sueldos también fueron afectados por la resolución oficiales 1.305/12 desde el 1 de agosto pasado, similar al decreto 1.307/12 que alcanzó a prefectos y gendarmes.

Los efectivos señalaron que en promedio los suboficiales cobran unos 6 mil pesos, pero "entre 40 y 50 es en negro" y hay "una brecha muy grande con los oficiales", por lo que permanecían en asamblea permanente.

"El reclamo ya esta notificado en el Ministerio de Defensa", indicó Carlos Alberto Paz, representante de los suboficiales.

En ese sentido, también reclamaron un piso salarial de 7.000 pesos, en coincidencia con lo que piden los suboficiales de Prefectura Naval y de Gendarmería Nacional.

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