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"No se puede tener al frente de la fuerza a un hombre con este cuestionamiento, porque a cualquier lugar al que vaya con tareas propias de la fuerza va a ser cuestionado", dijo esta mañana el ministro de Interior, Aníbal Fernández, al confirmar en declaraciones a la prensa el relevo de Pasteris.
El hasta hoy titular de Gendarmería está involucrado en una causa judicial que investiga los secuestros de unas nueve personas en el puente internacional de Paso de los Libres, en la frontera con la ciudad brasileña de Uruguayana, entre 1980 y 1983, cuando se desempeñaba como jefe de esa delegación.
Pasteris había sido nombrado director de la fuerza el 11 de noviembre pasado, cuando el actual gobierno decidió relevar a toda la cúpula del cuerpo con el pase a retiro de 12 de los 16 comandantes generales que encabezaban la fuerza.
En esa oportunidad, el ministro de Interior, Aníbal Fernández, había atribuido el pase a retiro de los 12 comandantes a "hechos sucedidos" que pusieron a esa fuerza "en una situación no deseada", y también lo relacionó con la necesidad de "optimizar" la fuerza "a su máxima expresión" y la decisión del gobierno de "otorgarle una nueva impronta" a la Gendarmería.
Hoy, el titular de la cartera política destacó que, precisamente "por defender a la fuerza, lo que debemos hacer es apartarlo", aunque aclaró que rescata "la persona de él" y destacó que el gobierno no está "ocultando nada".
"Su relevo no significa ni que lo imputemos ni que tengamos preconcepto de su persona", indicó Fernández en declaraciones a la prensa formuladas esta mañana al ingresar a la Legislatura, donde declaró como testigo ante la comisión investigadora que analiza la posibilidad de someter a juicio político a Aníbal Ibarra por su desempeño en el marco de la tragedia de República Cromañón.
Según la investigación judicial, al menos nueve personas desaparecieron en ese puente cuando intentaban entrar o salir del país en el mismo período en el que Pasteris era jefe de la Sección Puente del Escuadrón 7 que la Gendarmería tiene en Paso de los Libres.
Por allí habrían pasado unos 300 detenidos que no eran del lugar y estaban de paso, pero como ninguno sobrevivió no hubo quien lo denunciara.
Recién hace un año se descubrió la existencia de este centro clandestino de detención en Paso de los Libres, conocido como "La Polaca".
Este centro comenzó a investigarse en el marco de otro juicio iniciado en el juzgado federal libreño que conduce el juez Juan Angel Oliva, el 28 de agosto del año pasado.
En el marco de este juicio es que el ex agente civil de inteligencia del Ejercito, Carlos Waern, dio detalles sobre los métodos con los que se torturaba en "La Polaca", una chacra alquilada para esos fines, ubicada a unos 1.000 metros del puente.
Según dijo a la Justicia, en ese paso fronterizo, personas que habían sido secuestradas eran sentadas frente a una ventana para mirar a los pasajeros que se bajaban de los micros para hacer los trámites migratorios y "marcar" a los "sospechosos" que pasaba a engrosar la lista de desaparecidos.
En ese entonces, Pasteris mandaba en la Aduana y Migraciones, era el jefe del puente y del centro de frontera, un cargo que existía en todos los pasos fronterizos y cuyos titulares dependían del ministerio de Defensa.
Pasteris egresó como alférez en 1970 y, a los 30 años, en 1980, asumió como jefe del puente de Paso de los Libres.
Entre 2001 y 2003 fue jefe de la Agrupación XVI Patagonia Austral, con asiento en Río Gallegos.
Al ser nombrado titular de la Gendarmería, y respecto a las declaraciones del ministro Aníbal Fernández al justificar el relevo de los 12 altos gendarmes, Pasteris explicó que "Gendarmería es la fuerza que cumple con lo que debe hacer" y "no admite dentro de sus filas ninguna cuestión rara".
Héctor Schenone fue designado en esa oportunidad como segundo de la fuerza.
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