18 de noviembre 2003 - 00:00

Gremios amigos del gobierno llevan caos hoy a Buenos Aires

Los gremios amigos del gobierno ampliaron ayer una brecha entre el oficialismo y el duhaldismo, que puede terminar convirtiéndose en un bumerán para el mismo kirchnerismo. ATE, una de las patas de la Central de Trabajadores Argentinos de Víctor De Gennaro, anunció para hoy un insólito piquete sobre la autopista Ricchieri que une la Capital Federal con Ezeiza.

Los gremialistas operan -en competencia con delegaciones de UPCN, changarines y camioneros-en el Mercado Central de Buenos Aires, organismo que encabeza el duhaldista Carlos Catterbetti. Es decir que la protesta sindical, al mejor estilo de los cortadores de ruta profesionales afines a Néstor Kirchner como Luis D'Elía, tiene como víctima a un referente de Eduardo Duhalde.

•Ultimo extremo

La contradicción, para los muchachos de De Gennaro (considerado el gremialista modelo en Olivos, antes de compartir viaje a El Calafate con Lula), es que Catterbetti, que asumió después del 25 de Mayo, representa en el Mercado Central, nada menos, que al propio presidente de la Nación. Por carácter transitivo, la manifestación en reclamo de recategorizaciones y compra de ropa para el personal de mantenimiento termina en Kirchner, situación que algún ministro debería avisarle al dómine de la CTA.

Por si fuera poco, Pablo Moyano, heredero de Hugo Moyano (también cercano al gobierno, aunque -se suponeque por pergaminos distintos a los de De Gennaro) y líder de los recolectores de basura, armó a sus camioneros con un paro por tiempo indeterminado en cuatro municipios del conurbano bonaerense, en protesta por la municipalización de la recolección de desperdicios.

De las comunas afectadas, una de ellas está gerenciada por el peronista Gerardo Amieiro, y las tres restantes por un municipalista, Ricardo Ubieto, de Tigre; y dos radicales, Enrique García (Vicente López) y Gustavo Posse (San Isidro). Anoche, se extendió a toda la provincia y Moyano junior amenazó con trasmitir la protesta a otra jurisdicción, donde gobierna un kirchnerista, Aníbal Ibarra. Y a todo el país, si fuera.

En este último extremo, resulta evidente que la rebelión de los camiones afectará de manera directa a Kirchner y a su gabinete. Y no sólo por la relación privilegiada que mantienen con Moyano padre y sus cofrades que apuestan a hacerse fuertes con la reunificación de la CGT.

No falta quienes vean, en cambio, una conspiración del oficialismo para llevar el caos al distrito de
Duhalde. En cuanto al piquete de la Ricchieri -algo novedoso que trabajadores se comporten como supuestos desempleados o beneficiarios de planes sociales-, voceros del Mercado Central se mostraron sorprendidos de que anoche se mantuviera en pie, no obstante que ya se terminó la compra de la ropa exigida, además de procederse a la recategorización del personal. Asimismo, el directorio anunció el pago del medio aguinaldo en diciembre.

•Exigencias

Catterbetti, que se entrevistó la semana pasada con el jefe de Estado, dialogó en la Casa Rosada sobre la posibilidad de hacer caer el plan Maestro firmado por Fernando de la Rúa para que desembarcaran en el Mercado Central u$s 400 millones de origen español. La idea era que Kirchner intercambiara ideas al respecto con Juan Carlos I.

Tras la deserción del radical del poder, el acuerdo quedó trunco y
permanecen sin utilidad unas 350 hectáreas que podrían comercializarse y generar mayores recursos para el Mercado, que se autofinancia, pues no recibe aportes del Presupuesto.

Este punto también figuraba entre las exigencias del degennarismo a
Catterbetti, quien ya tenía en mente avanzar, charla con el primer mandatario mediante.

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