Visita de Hornos agita juicio oral a Cristina mientras testigo confesó que habló del caso con Mecikovsky

Política

Defensas sorprendidas por irrupción del presidente de Casación en cuarto intermedio. Justificativo edilicio. Williams admitió que habló con otros testigos de la AFIP sobre la causa (prohibido). Le preguntaron si conocía a un periodista y apuntó que lo vio en "la oficina del director" del organismo fiscal. Evitó contar que Báez lo había denunciado años atrás.

El juez Gustavo Hornos “visitó” la sala de audiencias durante el juicio a Cristina de Kirchner. La sorpresiva e inusual presencia del Presidente de la Cámara de Casación ocurrió durante un cuarto intermedio del debate oral, justo el día en el que declaraba como testigo uno de los funcionarios de la AFIP que trabajó con Jaime Mecikovsky, el hombre de Elisa Carrió en ese organismo. Se trata de Norman Williams, ex director regional de Comodoro Rivadavia, quien confesó ante el Tribunal que esta misma semana (mientras era testigo) habló con Mecikovsky sobre esta causa, lo que derivó en el pedido de nulidad de su testimonio. Hornos preside la sala IV, que deberá expedirse en un futuro respecto de este proceso contra la Vicepresidenta, elemento que inocula dudas sobre la conveniencia de la “visita”.

Luego de resolver unos problemas de conexión, el TOF 2, integrado por los jueces Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Andrés Basso dio inicio cerca de las diez de la mañana a una nueva audiencia del juicio por el presunto direccionamiento de la obra pública en la provincia de Santa Cruz. En la jornada de este martes Williams debía continuar su declaración bajo juramento en forma remota.

La semana pasada, la fiscalía y la Oficina Anticorrupción intentaron con este testimonio -sin mayor éxito- vincular el uso de facturas falsas por parte de las firmas Gotti y Austral, con las presuntas maniobras de desvíos de fondos que se investigan en este juicio.

La visita

En esta oportunidad, la defensa del empresario Lázaro Báez retomó el interrogatorio que había quedado inconcluso en la jornada anterior. El abogado Juan Villanueva buscó con un exhaustivo cuestionario demostrar que Williams, junto a Mecikovsky y a Gustavo Uría formó parte de la mesa de trabajo de la AFIP, montada para perseguir a determinados grupos empresarios, entre ellos, el de Austral Construcciones. En medio de varios cruces y objeciones entre las partes, el clima comenzó a tensionarse, hasta que cerca de las doce del medio día, el Tribunal dispuso un cuarto intermedio de diez minutos. Fue en ese momento, en pleno receso, que el juez Hornos irrumpió en la sala de audiencias de Comodoro Py, a pesar de los protocolos sanitarios que impiden la presencia de personas ajenas al proceso. Con barbijo y una carpeta negra abajo del brazo, los pocos que estaban en el lugar -y quienes estaban conectados vía Zoom en la audiencia semipresencial- pudieron ver que Hornos se acercó al estrado, saludó y tuvo un breve diálogo con los miembros del Tribunal. Los testigos de la inusual intromisión también observaron que iba acompañado de otra persona, a quien Hornos presentó a los magistrados. Esa persona era Diego Sebastián Marías, uno de los representante de los abogados en el Consejo de la Magistratura, de excelentes lazos con Juntos Por el Cambio.

Según pudo reconstruir Ámbito, Marías, quien está a cargo del área de infraestructura del Consejo, fue invitado por Hornos a recorrer el edificio de Comodoro Py para atender las necesidades edilicias y de recursos del inmueble de Retiro, para evaluar qué acondicionamientos son necesarios para funcionar durante la pandemia.

Sin embargo, más allá de las cuestiones formales, todas las defensas advirtieron lo -a priori- “inoportuno” de la visita. Es porque Hornos, además de ser el presidente de la Cámara de Casación, también presidió la sala IV del máximo tribunal penal, sala que ya resolvió cuestiones sobre esta causa (incluso después de las comprobadas visitas de Hornos a Olivos) y que podría tener que resolver en un futuro.

Si bien la recorrida de Hornos incluyó varios despachos y salas de audiencias, la aparición en medio del juicio a Cristina de Kirchner por parte de uno de los jueces denunciados por haber ingresado varias veces a la Casa Rosada y a Olivos durante el gobierno de Mauricio Macri, generó fuerte revuelo en el zoom del juicio y más allá de él.

Testigo sospechado

Tras el cuarto intermedio y la sorpresiva visita la declaración de Williams continuó y, ante las insistentes preguntas de las defensas quedaron expuestas cuestiones que provocaron una lluvia de planteos de nulidad y hasta una acusación por falso testimonio. Es que el contador reconoció que esta misma semana habló con sus colegas también citados como testigos, Mecikovsky y Uría sobre el devenir de esta causa. El pedido de anular esta declaración y las otras dos venideras no tardó en llegar. Se basó en el artículo 384 del Código Procesal, que establece que “antes de declarar, los testigos no podrán comunicarse entre sí, ni con otras personas, ni ver oír o ser informados de lo que ocurra en la sala de audiencias”.

El interrogatorio continuó:

“¿Conoce al periodista Hugo Alconada Mon?”, preguntó Villanueva.

“Lo conozco por los medios. No recuerdo (sic) Y si alguna vez me lo presentaron, fue un saludo nomás. No lo conozco personalmente, por eso tengo miedo de estar confundiéndome. Saludé en algún momento a alguna persona pero no recuerdo si era él. Me llamaron a la oficina del Director General y estaba un periodista pero no puedo afirmarle si era él o si era otro”, declaró.

“¿Tiene conocimiento de la presencia de algún otro periodista en la oficina del Director?”, repreguntó el defensor. “No. Yo debo haber ido unas cinco veces solamente a la oficina del Director”, fue la réplica.

Las preguntas apuntaron luego a la actividad del testigo en la red social Twitter sobre si utilizaba Twitter con el usuario denominado Norman Ariel. Dubitativo, Williams respondió afirmativamente.

“¿Usted retuiteó tuits del periodista Hugo Alconada Mon con contenido valorativo contra mi cliente?”, inquirió el abogado. “La cuenta de Twitter no es algo que hago o que sigo. Podría haber retuiteado algo alguna vez”, fue la evasiva de Williams.

Luego, interrogado sobre si estaba al tanto que él, Mecikovsky y Uría (quien debería declarar la semana próxima) fueron denunciados ante la AFIP en 2009 por Lázaro Báez por irregularidades en la fiscalización de una de sus empresas dijo recordarlo vagamente. Fue precisamente este punto, entre otros, el que detonó el pedido de nulidad del testimonio, ya que Williams debería haber puesto en autos de esta situación al Tribunal antes de comenzar su declaración. Siempre, a un testigo se le hacen las preguntas que hacen a las generales de la ley antes de iniciar su declaración. Entre ellas, si conoce o tiene alguna relación o conexión con las personas imputadas, algo que Williams claramente omitió.

Dejá tu comentario