Héctor Méndez: "En la época de los Kirchner teníamos miedo a que nos intervengan, a que nos denuncien"

Política

Entrevista de Liliana Francio.-

Héctor Méndez estuvo al frente de la Unión Industrial durante tres periodos entre 2005-2007 y entre 2009-2011 del 2011 hasta el 2015, es decir durante todas las gestiones que gobernó el matrimonio Kirchner. De carácter fuerte supo tener sus encontronazos con el gobierno anterior. Los industriales que enfrentan causas en la Justicia a raíz de las denuncias de los "cuadernos de Centeno" abarcan a la poderosa Techint, a un ex titular de la UIA, Juan Carlos Lascurian por solo mencionar algunos nombres. Méndez es bastante escéptico respecto al que estas denuncias puedan significar un punto de inflexión respecto a una manera de hacer política, administrar Justicia y hacer negocios. Piensa que de ahora es más habrá más cuidado pero piensa que hechos de corrupción seguirán ocurriendo.
El vínculo con el gobierno de los Kirchner, con el de Macri y la que autocritica deberían hacer los empresarios son algunos de los temas abordados en el diálogo con ámbito.com.

P.: Más allá de las obras públicas o las concesiones de servicios públicos, ¿a su juicio, había corrupción en otras áreas del anterior gobierno?

H.M.: Sí, había, pero no tanto. Había negocios domésticos, a las Pymes les pedían plata para agilizarles los pedidos de, por ejemplo, las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI). Y también escuche que las grandes empresas tenían que pagar para que les agilicen los trámites.

P.: ¿A la UIA llegaban quejas por pedidos de sobornos?

HM. Si, llegaban quejas por los permisos que no salían, o porque a algunos les salían más rápido los permisos que a otros, entonces se quejaban porque entendían que había arreglos para unos y para otros no.

P.: ¿Nunca hubo pruebas suficientes para sustanciar una denuncia?

H.M.: Hubo denuncias ante la Justicia, pero no pasó nada.

P.: ¿Nunca como presidente de la UIA, tuvo quejas de las empresas por el pedido de coimas?

H.M.: Jamás, nunca en las charlas en la UIA - aún en confidencia- se habló de los pedidos de sobornos del Gobierno.

P.: Las denuncias de corrupción que están saliendo a la luz involucran importantes montos de dinero como asimismo a grandes empresas del país. En su momento, cuatro entidades agropecuarias se unieron y lograron frenar la resolución 125. ¿No hubiera sido posible frenar los pedidos de coimas si los empresarios se hubieran unido?

H.M.: No porque no había vocación. Fíjese que en la UIA era difícil lograr quórum para sacar un comunicado criticando al Gobierno. Me acuerdo que en el Grupo de los Seis (integrado en su momento por la Unión Industrial, la Sociedad Rural, las Cámaras de Comercio y de la Construcción, la Bolsa de Comercio y la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino) ocurría lo mismo. Había un ánimo de criticar solo off the record.

P.: ¿Qué autocritica deberían hacer los empresarios?

H.M.: Deberíamos fortalecer las empresas y las instituciones. Deberíamos dedicarle más tiempo, comprometernos. Todos los gobiernos quieren cooptar a las empresas y a los empresarios. Incluso este gobierno.

P.: ¿Este gobierno no escucha, no le gusta las críticas?

H.M.: Escucha poco. Es un gobierno con poco expertise político, circunstancia que complica el manejo.

P.: ¿Algunos empresarios son socios del gobierno y otros son rehenes?

H.M.: ¿Por qué son rehenes? Porque son débiles.

P.: ¿Y a qué se debe esa debilidad?

H.M.: Porque existe el temor reverencial, la complacencia...

P.: ¿En la época de los Kirchners los empresarios tenían miedo?

H.M.: Si, teníamos miedo a que nos intervengan, a que nos denuncien. Cristina Kichner hacía denuncias públicas en las que humillaba. La AFIP era peor. Y los empresarios tienen que proteger las fuentes de trabajo, su negocio, estábamos muy desamparados.

P.: Para que no vuelva ocurrir, ¿deberían unirse más, fijar lineamientos comunes?

H.M. Deberían unirse más, porque los gobiernos siempre buscarán dividirnos.

P.: ¿Este gobierno también?

H.M.: Este gobierno es mucho mejor en muchísimas cosas. Pero me preocupa lo que recibió, que es muy grave. Cuando se hablaba de las bombas de tiempo que iban a explotar, era un hecho, que lo veíamos. Creo que subestimaron la herencia. El peronismo muy difícil de conducir, cuando está enfrente es bravísimo y sin un buen manejo político, estas condicionado al fracaso. Esto no es lo que yo quiero, sino que simplemente describo una situación. Cuando tuve mis primeros encontronazos con el gobierno tanto de Néstor como de Cristina, siempre me decía que es muy difícil entrar al ring cuando el contrincante tiene todo permitido, todo vale y uno va con el fair play.

P.: ¿Nunca se hablaba en la UIA acerca de cómo salir de la extorsión de los Kirchner? ¿Alguno de pensó en ir a denunciar a la Justicia?

H.M.: No porque hay que tener mucho soporte.

P..: ¿Qué piensa de la Justicia? ¿Se hubiera atrevido a denunciar en esos momentos?

H.M.: Siempre me acuerdo de la servilleta de (Carlos) Corach...Es difícil tener hombres probos en todos lados, no son todos hombres probos en la industria, en el comercio, en la política, en ningún sector.

P: ¿Cómo afectaran estas denuncias al mundo empresario?

H.M.: Esto funciona como un ovillo, se va tirando y va apareciendo, pero son cosas que estaban. Los cuadernos y las denuncias de los arrepentidos desnudan una realidad que se sospechaba.

P: ¿Cree que habrá un recambio en las empresas, en la UIA, en las entidades empresarias?

H.M.: En muchas sí. Creo que debe haber recambios en las instituciones pero conservando el expertise. Al empresario no se lo puede cambiar porque es el dueño.

P.: ¿Estos escándalos que estamos viendo serán un punto de inflexión en la forma de hacer negocios, de hacer política y de administrar justicia en la Argentina?

H.M: No lo creo. Rescato que el Gobierno se puso al margen para que la Justicia actuase, porque es posible que si ésta hubiera recibido un guiño de la Casa Rosada, las causas se hubieran frenado. La no intervención es muy buena. Pero el poder denota las bajas pasiones humanas. Respecto a si será un punto de inflexión, repito, no creo que lo sea.

P.: ¿Porque es tan escéptico?

H.M.: Porque tengo 78 años. Va a cambiar un poco, pero habrá gatopardismo.

P.: ¿Usted no cree que de ahora en más los políticos, los empresarios y la Justicia no se van a cuidar un poco más en cometer ilícitos?

H.M.: Si, se van a cuidar un poco más, sí. Pero si va a volver a ocurrir, también sí.

P.: ¿El gobierno de los Kirchner le pidió coima?

H.M.: ¿A mí?, no.

P.: ¿Porque?

H.M.: Supongo porque era una empresa chica.

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