Hostil torneo de miradas con Cristina
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Cristina de Kirchner
Pero la respuesta de los coordinadores del evento fue que no había rampa para que la vicejefa acceda al escenario.
«Presidenta, realmente es una frustación que en estos diez meses de gestión, no hayamos logrado aunar criterios para trabajar en conjunto», dijo Macri, mientras el rostro de Cristina se esforzaba por no perder la sonrisa que esbozó desde el comienzo del acto.
Cuando el jefe de Gobierno culminó, se dirigió nuevamente a su asiento, y fue ahí cuando Cristina de Kirchner le dijo algo al oído, que a juzgar por el rostro de la mandataria fue un comentario poco feliz por los dichos de Macri, quien, a su vez, le contestó con una frase que algunos de los presentes arriesgaron que fue un «igualmente».
Luego fue el turno de Cristina de Kirchner, que no dudó en devolverle las gentilezas a Macri.
«Las dificultades para trabajar juntos provienen de prejuicios que tienen todos los sectores y debemos dejar de lado. Mi gobierno tiene por desafío el trabajo conjunto de todos los habitantes», contestó la mandataria mirando fijamente a Macri.
Además, recalcó que de nada sirve buscar culpables sobre los errores del pasado, si no se fijan metas para revertirlos en el presente, y elogió a su esposo, Néstor Kirchner, por su actitud en 2003, cuando «recibió un país en llamas, y con una gran deuda. La gente busca resultados que sólo se logran trabajando y gestionando».
Al terminar el discurso, los dos gobernantes se dieron un beso en la mejilla para las cámaras, pero cada uno partió por su lado, sin dirigirse la palabra.




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