«Si no nos escucha este gobierno: otro lo hará». Con gesto adusto, Eduardo Duhalde largó su resignación: había hecho una larga exposición que, por momentos, transitó territorios -y términos- curiosos en boca del ex presidente, un peronista ortodoxo.
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Al menos en cuatro ocasiones, Duhalde habló de la necesidad de una «revolución social» y se dedicó, largo y tendido, a exponer su teoría de que debe instrumentarse un plan de distribución de tierras, proceso que, sin usar esos términos, implicaría una reforma agraria. Ese Duhalde de perfil guevarista, sorprendió a propios y extraños ayer en la apertura del curso de formación de dirigentes que dictará el Movimiento Productivo Argentino (MPA), que preside, y que es, con ropaje académico, su nueva trinchera política.
Cuidadoso, el ex presidente habló genéricamente de América latina para evitar focalizarse en el caso argentino y que sus palabras se lean, como inevitablemente se leyeron, como un ataque expreso y directo a la administración de Cristina de Kirchner. Entre los invitados que escucharon la exposición de Duhalde, estaba monseñor Osvaldo Musto, durante años titular de Cáritas, que se declara defensor y promotor de la Doctrina Social de la Iglesia, que en su decálogo, incluye la sugerencia de la división de las tierras.
«No puede haber en Latinoamérica, no puede haber en nuestra patria, gente sin un pedazo de tierra», dijo Duhalde. Más tarde, al hablar del conflicto del campo (ver aparte), volvería sobre ese punto al cuestionar que la política oficial llevará a la «mayor concentración».
Ese Duhalde reformista, promotor del reparto territorial, se animó además a manotear con asiduidad una frase inusual en su boca: habló, una y otra vez, de «revolución social», asunto que también usó para cuestionar a los Kirchner, aunque sin mencionarlos.
«Que haya indigentes es culpa del gobierno, de los gobiernos. Si hay indigencia es porque el gobierno no hace nada», apuntó frente al deleite de un auditorio escaso de figurones: Javier González Fraga, Abel Posse y su esposa y senadora, Chiche Duhalde.
Mechó, además, otro planteo: habló del modelo inglés respecto a la renta básica para los desempleados o subempleados, y defendió los planes Jefas y Jefes de Hogar aunque castigó al gobierno porque no actualizó los «150 pesos» que «servían hace 5 años».
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