El peronismo blinda a Alberto en la batalla por la coparticipación

Política

Los intendentes del PJ de la provincia de Buenos Aires defendieron la posibilidad de que la Casa Rosada le recorte fondos a la Ciudad de Buenos Aires. El Presidente ya tiene liga propia en el conurbano. Activan reparto de tarjeta alimentaria en Quilmes.

La liga de intendentes del PJ salió a apoyar en bloque la posibilidad de que Alberto Fernández que le recorte fondos de la coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires. Los alcaldes del conurbano bonaerense justificaron la eventual medida en el marco de la emergencia económica y la política de “solidaridad” implementada desde la Casa Rosada luego de la batalla política que mantuvieron con Cambiemos en la Legislatura bonaerense para aprobar el paquete impositivo de Axel Kicillof.

Horacio Rodríguez Larreta estuvo la semana pasada en el despacho de Eduardo “Wado” de Pedro y se abrió una instancia de negociación. Tanto que ayer Santiago Cafiero declaró a la prensa que “no se ha tomado aún la decisión. Lo que estamos haciendo es tratar de hacerle entender al gobierno de la Ciudad que a ellos se les dio un privilegio apenas se inició el gobierno de Macri. Y se lo dio Macri. Y eso es cuestionable porque es un privilegio a la ciudad más rica del país”. El jefe de Gabinete se refería al decreto de Macri que en 2016 que aumentó la coparticipación que percibe la ciudad de Buenos Aires de 1,4 a 3,75%, cuando le traspasó unos 20.200 policías. Luego, y pacto fiscal mediante, el porcentaje se redujo a 3,5 puntos.

En ese contexto, los intendentes del conurbano bonaerense enrolados en el Frente de Todos salieron a respaldar la posibilidad de que el gobierno de Fernández de reduzca el porcentaje de la coparticipación federal destinada a la Capital Federal.

“Para poner a la Argentina de pie debemos dejar atrás las asimetrías y ser solidarios. Opinar si esta bien o mal reducir la coparticipación que benefició a Larreta por decreto implica no ver que se requiere de solidaridad y sensibilidad”, explicó Mariano Casacallares (Almirante Brown), uno de los intendentes más cercanos al Presidente. También, el jefe comunal de Merlo y actual presidente del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez, aseguró que “todos quieren que no sólo el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sino todas las provincias tengan lo mejor para sus habitantes. Lo que no se puede olvidar es que esta discusión la estamos dando en un contexto en el que 7 de cada 10 chicos está en la pobreza. El gobierno de (Mauricio) Macri fomentó la inequidad con una coparticipación que favoreció sólo a la Ciudad de Buenos Aires por decreto”.

El intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, afirmó que en 2016 el porcentaje de coparticipación de ese municipio de la zona sur del conurbano era de 1,43689% del total nacional.

“En el 2017, la administración de la exgobernadora Vidal nos redujo la coparticipación a 1,40353% y en el 2018 a 1,38981%. Esto significó más de 50 millones de pesos menos para nuestra comuna”, se quejó. El intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, también consideró que la reducción de fondos de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires es un “acto de justicia”. En la misma línea se expresó Ariel Sujarchuk (Escobar) quien aclaró que “es justo que se termine el privilegio que Macri le dio a la Ciudad de Buenos Aires”.

El presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, Federico Otermín, también se refirió al debate en torno a la coparticipación. “Lo que plantea Alberto es un acto de justicia social: Macri y Larreta se apropiaron de fondos que son de todos los argentinos y argentinas y para colmo en un contexto de emergencia económica y social”, aseguró en diálogo con Radio 10.

Pero no todo es coparticpación en la agenda política y económica de los intendentes. Esta semana, Mayra Mendoza recibirá en Quilmes al ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis y además activará el reparto de 16 mil tarjetas alimentarias en el marco del plan “Argentina sin Hambre”. El funcionario advirtió que seis de cada diez obras de infraestructura con financiamiento del Estado nacional se encuentran paralizadas desde el año pasado. “Tenemos un Ministerio que está absolutamente dinamitado, por lo que llevará tiempo y esfuerzo reconstruir, pero se hará porque hay convicción de poner en marcha un plan federal de obra pública entendiendo que el rol de los gobernadores e intendentes es central”, sostuvo Katopodis.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario