Para mañana, el ex presidente tiene agendadas reuniones con algunos de los intendentes que, a pedido de
Ninguno se negará a una charla con el ex presidente a quien le deben mucho pero, tampoco, ninguno llega con el sí fácil para revisar la decisión de reorientar su norte político y mutar su veneración al lomense en veneración y juramento de lealtad a Kirchner.
Puede, incluso, que al ex presidente lo abrumen con su propio archivo.