El gobierno insistirá en el achicamiento de los presupuestos legislativos de todas las jurisdicciones. Para ello decidió desdoblar la reunión que originalmente había previsto hacer el 27 de febrero con todos los legisladores nacionales y provinciales del país. Desde el Ministerio del Interior, que comanda Federico Storani, se ha pensado que es políticamente más saludable reunir por separado a aliancistas, peronistas y provinciales, para evitar alguna confrontación en lugar de un acuerdo. De allí que la convocatoria, que se hará en un hotel céntrico aunque hasta ayer César Martucci -que se ocupa de instrumentarlo-no conocía dónde, será para el 27 de febrero con la Alianza; el 13 de marzo con los del PJ; para concluir el 27 de marzo con los legisladores provinciales.
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En diálogo con Martucci, viceministro del Interior, este diario pudo saber que el tema más importante de esos encuentros será establecer límites máximos a los gastos de los legislativos provinciales, asegurando al mismo tiempo un funcionamiento «eficiente y austero». No está previsto si se discutirá la conveniencia o no de mantener los sistemas bicamerales donde los hay. Storani se manifestó contrario a cancelar los senados provinciales por razón del gasto, con el argumento de que en las provincias con mayor presupuesto legislativo en relación al número de habitantes y de legisladores, el sistema es unicameral.
El propósito de la convocatoria, en segundo lugar, es tratar de acordar pautas que guarden proporcionalidad en los salarios y dietas de los funcionarios públicos de todas las jurisdicciones; nacionales, provinciales y municipales. Siempre atendiendo a las características «diferenciales», dicen desde el Ministerio del Interior, de cada una de ellas.
De llegarse a un acuerdo de todas las partes, el gobierno se propone dejar todo atado en sintonía con el compromiso federal asumido el 17 de noviembre de 2000 por los gobernadores en su punto 17, equiparando los salarios de los funcionarios públicos nacionales, provinciales y municipales.
Hasta aquí, el propósito del gobierno. Como los gobiernos provinciales, tal como lo establece el sistema federal que ampara la Constitución Nacional, son autónomos en cuanto al sistema institucional que los rige, hará falta homologar en cada legislatura provincial ese acuerdo sellado en Buenos Aires. Un propósito que habrá que ver cómo lo toma cada provincia, incluidas aquéllas que gobierna la Alianza, como Catamarca, Chaco, Chubut, Mendoza y San Juan por ejemplo.
Esto es necesario, señaló Martucci a este diario, «porque las dificultades económicas se reproducen en las provincias». Afirmó que «difícilmente puedan sobrevivir Estados provinciales sobre un endeble Estado nacional, como tampoco podría hacerlo un Estado nacional sobre la debilidad de las provincias». Recordando que parte de todo este compromiso está incluido en el proyecto de reforma política que está en el Congreso, Martucci concluyó señalando que «desde la política debemos dar muestras una vez más que no sólo pedimos que nos acompañen en el esfuerzo, sino que nos obligamos a actuar cotidianamente con honestidad y austeridad».
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