Junio negro para Cristina por peligro de derrotas
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La Justicia dejó sin efecto el fallo que suspendía la aplicación de la reforma laboral
En ese contexto, el 3 de junio, el gobierno verá dos escenarios diferenciados: la primera vuelta porteña y la elección neuquina donde, con el trasfondo del conflicto por el crimen del maestro Carlos Fuentealba, compiten Jorge Sapag del MPN y Horacio Quiroga con sello K.
Antes de la violencia que dinamitó su aventura presidencial, Jorge Sobisch se imaginó abrazado a Macri la noche del 3 de junio para montar como postal de su lanzamiento y vestir dos triunfos provinciales con el ropaje de una victoria nacional. Pero esa foto no será.
Sin embargo, el gobierno no queda a salvo: el pacto Telerman-Carrió parece no sólo relegar a Daniel Filmus a un incómodo tercer lugar, sino que acerca al jefe de Gobierno al clan opositor. De ese modo, en una hipotética segunda vuelta Telerman-Macri, Kirchner pierde o pierde.
En paralelo, en Neuquén, la provincia de Oscar Parrilli, Patagonia dura y petrolera -en otra era, el secretario General fue miembro informante en el Congreso de la privatización de YPF-, el elenco del kirchnerismo está muy, demasiado lejos, de un posible triunfo.
Con eso, junio amaga con empezar mal.
El tercer round será el 17 de junio, en el fin del mundo que es Tierra del Fuego. Allí
Kirchner sostiene a Hugo Cóccaro, vicegobernador en funciones ejecutivas que, precursor del riojano Luis Beder Herrera, desbarrancó a su compañero de fórmula, el radical Jorge Colazo.
Kirchner ubicó a su protegida, la diputada Roxana Bertone, como número dos de Cóccaro. Ese pacto dejó afuera a un club K encabezado por Daniel Gallo, que se promociona como primer kirchnerismo. Enfrente, el radicalismo y los provinciales armaron un mix que acumula preferencias.
El intendente de Ushuaia, Jorge Garramuño, del MOPOF, es el candidato a gobernador flanqueado por el radical Pablo Blanco, pero la piedra mágica es Jorge Martín, alcalde de Río Grande. Ese ensamble territorial, que une las dos principales ciudades, potencia la fórmula opositora.
Como en Capital, en Tierra del Fuego hay ballottage y la casi inevitable segunda vuelta será el 24 de junio. Esa noche, el comienzo de mes a los tumbos se puede amplificar con tropiezos simultáneos de Kirchner en la Ciudad, la vidriera nacional, y en el extremo sur, tan cerca de casa.




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