Kirchner dispuso cese de hostilidades con PJ
-
Milei se reunió con Netanyahu: "Es un gran amigo de Israel"
-
De Vido seguirá preso: el juez de ejecución Basílico volvió a rechazar la domiciliaria pese a los reclamos por su salud
Néstor Kirchner, ayer en su despacho con Alberto Fernández y Carlos Tomada, dictó un alto el fuego para Navidad y Año Nuevo con sus adversarios y comenzó a recibir a los intendentes del conurbano que se referencian en el duhaldismo.
Juan José Mussi, de Berazategui; Hugo Curto, de Tres de Febrero -que ya había estado anteriormente con Kirchner-; Osvaldo Amieiro, de San Fernando, y Luis Acuña, de Hurlingham, pasaron por Balcarce 50 para reunirse con el Presidente y expresar su apoyo al gobierno.
Conociendo las pasiones de los peronistas, de ahí a una maniobra para destituir al intendente hay un tranco de hormiga. Y eso es, justamente, lo que pretenden evitar: que el Frente para la Victoria encabece aventuras políticas para «tumbar» a intendentes duhaldistas, más con la situación del porteño Aníbal Ibarra como antecedente.
Un caso emblemático es Lanús. Allí, Manolo Quindimil quedó golpeado luego de la elección y con un Concejo Deliberante en plena tensión. Hasta hubo algunos sondeos y movimientos preliminares para pergeñar una aventura para « copar» el manejo de ese cuerpo.
Algo similar ocurrió en Avellaneda. Allí, un dirigente del FpV, «Cholo» García, encabezó una protesta del gremio municipal contra el intendente Baldomero «Cacho» Alvarez. El episodio se conoce y fue, en su momento, alertado por el PJ como intento de desestabilización.
Kirchner, entonces, quiere trasmitir el mensajede que el gobierno le dará «respaldo institucional» a los jefes comunales del PJ oficial -lo mismo hizo Solá que hoy almorzará con los intendentes del conurbano en La Plata- y para potenciar ese gesto recibió a un puñado de ellos.
La doble disposición de Kirchner se traduce como un cese de hostilidades aunque, aclaran cerca del Presidente, eso no implica que los «conversos» poselección van a ser incorporados, en igualdad de condiciones que los conversos preelección, al armado kirchnerista.
En las próximas semanas la lista se ampliará: Jorge Rossi de Lomas de Zamora, Alvarez de Avellaneda (que anteayer, como secretario general del PJ firmó una solicitada de apoyo al pago al FMI) y hasta Brígida Arcuri de San Vicente recibirían la venia oficial.
Así y todo, sobrevive una lista de vetados: nadie concibe, por caso, una pacificación con Mabel Müller y Oscar Rodríguez, ni con Eduardo Camaño ni con Alfredo Atanasof, por citar alguno de los nombres que repiten quienes frecuentan sistemáticamente al Presidente.
De hecho, la semana pasada, Oscar Parrilli recibió en dos oportunidades a Aníbal Regueiro, de Presidente Perón, hasta hace 10 días mano derecha de Rodríguez. El intendente se distanció de su ex jefe y de inmediato pidió pista en el kirchnerismo.
En ese distrito, sin embargo, la ecuación es inversa: el PJ oficial, que responde a Rodríguez y Müller, tiene 11 de los 18 concejales. Con uno solo más, tendrá número suficiente para « desplazar» -los argumentos, en estos casos, no son relevantes- a Regueiro.



Dejá tu comentario