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El presidente aprovechó la presencia de Díaz Bancalari en la comitiva que lo acompaña en la visita a Francia para sacar a relucir la crisis en la provincia de Buenos Aires, que se plasmó en el trámite de sanción del Presupuesto provincial.
El duhaldismo -sector en el que reporta Díaz Bancalari- modificó el presupuesto que había enviado el gobernador Felipe Solá, quien vetó la norma porque se habían suprimido las facultades para reorientar partidas y designar personal.
Con Solá también en París, Kirchner decidió tener en las últimas horas un aparte con el gobernador y con Díaz Bancalari, a quien le pidió que transmitiera al PJ bonaerense la necesidad de hacer "los mayores esfuerzos" para no afectar la gobernabilidad y que el mandatario pueda administrar "sin sobresaltos".
Díaz Bancalari entendió el mensaje y se mostró dispuesto a dialogar para encontrar una "solución" al conflicto generado en el interior de la bancada justicialista en la Legislatura bonaerense entre "duhaldistas" y "felipistas".
El pedido de Kirchner a Díaz Bancalari fue realizado durante un almuerzo que se realizó ayer, aunque trascendió recién hoy, con el titular del partido en la provincia de Buenos Aires y con el gobernador Solá en el hotel Meurice de París, donde se aloja la comitiva que participa de la visita oficial a Francia.
En ese contexto, según consignaron fuentes oficiales, el presidente le pidió a Díaz Bancalari que hiciera gestiones para que la bancada justicialista en la Legislatura bonaerense apruebe el Presupuesto 2005 con el contenido que había solicitado Solá, quien hoy ratificó que enviará un nuevo proyecto a la Cámara.
"Voy a enviar un nuevo presupuesto que prácticamente será el mismo, pero pidiendo que me lo aprueben, no que me lo cambien, que no vuelvan a derogar las facultades mínimas que uno necesita para gobernar todos los días, que no son superpoderes", dejó en claro Solá en declaraciones radiales.
Kirchner, durante la reunión, evitó consideraciones personales y enmarcó el pedido para que se garantice la gobernabilidad del principal distrito del país.
En declaraciones a la prensa formuladas en París, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, admitió que al presidente "le preocupa garantizar la gobernabilidad plena de la provincia de Buenos Aires".
De todos modos, Fernández aclaró que, en el marco del almuerzo entre Kirchner, Díaz Bancalari y Solá "no se habló de internas, sino de la necesidad de que la provincia de Buenos Aires pueda ser gobernada sin sobresaltos".
Kirchner le pidió a Díaz Bancalari que "haga sus mayores esfuerzos para que el gobernador Felipe Solá pueda gobernar la provincia sin sobresaltos", abundó el jefe de Gabinete.
En ese sentido, Díaz Bancalari relató que, en la comida, Kirchner les había dicho "lo que cae de maduro", esto es, que deben dialogar "para encontrar una solución a la situación, que hay que desdramatizar".
"Tenemos que encontrar alguna forma de unidad y de consenso para que, coincidiendo con los deseos del pueblo que no quiere peleas ni internismos, encontremos la solución", afirmó en declaraciones radiales el diputado nacional y titular del PJ en la provincia de Buenos Aires.
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