13 de junio 2003 - 00:00

Kirchner pide al Congreso poder para intervenir PAMI

El presidente Néstor Kirchner avanzó anoche hacia la intervención del PAMI. Dado que el Poder Ejecutivo no tiene facultades para hacerlo -se lo impide una norma que impulsó el controvertido líder grastronómico Luis Barrionuevo el año pasado-, remitió un proyecto de ley al Congreso para que le dé ese poder. El mandatario pidió que la ley sea aprobada antes de que termine la semana próxima. El anuncio estuvo a cargo de su jefe de Gabinete, Alberto Fernández, acompañado de dos hombres clave del kirchnerismo en el Parlamento: el senador Miguel Angel Piccheto y el diputado José María Díaz Bancalari. Con esas presencias, se buscó demostrar el apoyo que tendría la iniciativa en ambas cámaras. El gobierno busca así saldar el conflicto abierto con varios directores de la obra social.

El gobierno remitió anoche al Congreso un proyecto de ley por el que se faculta al Poder Ejecutivo a intervenir el PAMI, lo que de hecho se considera como el primer paso hacia la intervención de la obra social de los jubilados. Así lo anunció Alberto Fernández, jefe de Gabinete de ministros, quien sostuvo en conferencia de prensa que «el gobierno nacional quisiera no tener que intervenir el PAMI», a la vez que admitió que «si es necesario, deberá hacerse», sin explicar cuáles serían las causas de tal medida. Una versión indica que el interventor sería el propio-titular del organismo, Juan González Gaviola.

Se espera que la ley será aprobada por el Congreso la semana próxima, según dijo el funcionario, que en la rueda de prensa se presentó acompañado por el senador Miguel Angel Piccheto y el diputado José María Díaz Bancalari. Fernández agregó que «la intención de intervenir no existe, porque no estamos facultados legalmente para hacerlo», un requisito que sería salvado en pocos días a través de la nueva ley.

Por su parte, Piccheto reveló: «el Presidente nos pidió que le demos a este trámite la máxima rapidez y efectividad. La intención es ver si el próximo miércoles tratamos el proyecto». Díaz Bancalari apoyó los dichos del senador.

Curiosamente, durante toda la jornada de ayer los habituales voceros del gobierno se encargaron de desmentir cualquier intención de intervenir el organismo. La conflictiva situación del PAMI había sido analizada en una reunión que mantuvieron Néstor Kirchner; el ministro de Salud, Ginés González García; y los dos representantes del gobierno designados en el PAMI. En ese encuentro, tanto Kirchner como González García no ocultaron el malestar del Ejecutivo ante lo que se consideró una declaración de guerra por parte de la mayoría de los integrantes del directorio -los que se negaban a su propia decapitación-, entre quienes están los dos representantes de la CGT oficial, a los que se responsabiliza de haber fogoneado la rebelión.

•Alternativa

La idea del gobierno es, entonces, preservar los aspectos institucionales para volver a intervenir un organismo que lo estuvo hasta hace poco tiempo -cuando se hicieron elecciones en todo el país para designar a los miembros del directorio en representación de los jubiladosy agotar todas las instancias que determina la ley para resolver la complicada situación desatada. Ahora, al fracasar el «putsch» para remover a los directores cuestionados por Kirchner, la alternativa elegida es la vía parlamentaria.

La controversia se inició el miércoles, cuando se produjeron desacuerdos sobre la conducción de la obra social entre el designado titular del PAMI, el mendocino Juan González Gaviola, y los dos delegados de la CGT, Domingo Petrecca y Reynaldo Hermoso, más cinco representantes de los jubilados, lo que llevó a la suspensión del encuentro. Los once miembros del directorio del PAMI debieron definirse ante una propuesta del recién llegado González Gaviola, de remover a todos los gerentes y subgerentes de ese organismo. La respuesta fue que sólo cuatro acompañaron con su voto -incluido González Gaviolala proposición. Esto provocó el levantamiento de la reunión para consultarlo al Presidente, ese día de visita en Brasilia.

Ayer por la mañana, González Gaviola y el otro representante del gobierno y amigo de Kirchner -hombre sobre el cual ya se lanzan críticamente los sindicalistas-,
José Ramón Granero, se reunieron en la Casa Rosada con el Presidente y el ministro de Salud por casi dos horas; no hubo información oficial sobre la reunión, pero se pudieron conocer algunos pormenores.

El propósito de González Gaviola y Granero, en consulta con el ministro de Salud,
es integrar el PAMI al proyecto de salud de González García. Una de las observaciones que se hicieron fue que en ese ente no se aplica la directiva del ministerio respecto de los medicamentos genéricos. La otra es que la nueva administración se propone llevar el servicio, en las provincias, «más cerca de la gente» y esa idea requeriría la remoción de gerentes y subgerentes.

Allí se habría decidido acudir al Congreso, aun cuando la medida implicaría un duro golpe para la clase pasiva, que eligió libremente a sus representantes.

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