El presidente Kirchner y el obispo emérito de Misiones, Joaquín Piña, durante su encuentro en la Casa Rosada.
El obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, le pidió hoy al presidente Néstor Kirchner que no "intervenga" en la interna de la provincia de Misiones y le aseguró que no volverá a ser candidato.
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"Le pedí al presidente que no intervenga en los temas políticos e institucionales de Misiones. Eso lo deben decidir los propios misioneros. Hay buenos candidatos pero deben elegirlos ellos", planteó Piña en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas.
El religioso que el año pasado encabezó una coalición que se opuso a la reelección del gobernador Carlos Rovira, le aclaró a Kirchner que su postura en esas elecciones para convencionales constituyentes no fue "en contra del gobierno nacional".
"Nosotros estábamos en contra del proyecto del gobernador Rovira, no en contra del presidente Kirchner, se lo aclaramos y él lo entendió", sostuvo Piña.
Para explicar los motivos de su posición y los objetivos de ese frente, Piña le envió el año pasado una carta personal al jefe de Estado, que según dijo Kirchner "nunca" le llegó. "Nunca quise ser adversario del Gobierno, sólo quise plantear una realidad de la provincia de Misiones", definió Piña.
El obispo emérito comentó que le pidió a Kirchner que se "meta lo menos posible" en la política de la provincia y subrayó que "hay buenos candidatos" que deben resolverlos los propios misioneros.
"Yo no soy, ni seré candidato a nada, y tampoco soy quien para elegir a dedo un candidato", enfatizó Piña, quien a la vez transmitió ese mismo mensaje al jefe de Estado.
El triunfo de la oposición que encabezó Piña en las elecciones constituyentes del 29 de octubre de 2006 dejó sin candidatos fuertes al oficialismo que apoyó a Carlos Rovira.
Ese resultado electoral, abrió un abanico de candidatos, muchos pertenecientes al Frente para la Victoria, pero que en ningún caso se perfila como un dirigente convocante para un triunfo seguro.
Ese revés electoral del oficialismo -Kirchner hasta viajó a Posadas un mes antes para avalar la posición de Rovira- desmanteló las pretensiones reeleccionistas de varios gobernadores, entre ellos Eduardo Fellner (Jujuy) y Felipe Solá (Buenos Aires).
Piña llegó hoy a la casa de Gobierno acompañado de Emilio Pórcaro un dirigente kirchnerista, en una jornada en la cual el obispo tuvo muchas entrevistas políticas.
La más trascendente fue la que realizó por la mañana en el Senado -que fue un verdadera previa de la cita con el presidente- donde habló por más de dos horas con el legislador misioneros Luis Vianna y el santacruceño Nicolás Fernández, hombre de la mesa chica del kirchnerismo.
Piña llegó a Buenos Aires, el viernes pasado, a bordo del tren "El Gran Capitán" que además traja a pobladores de las costas cercanas a la represa de Yaciretá que sufren de la suba de la cota del agua que amenaza sus hogares.
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