Kirchner, en un gesto habitual en el santacruceño -pero inédito en protocolos reales-, se abraza al rey Juan Carlos.
Los reyes de España culminarán hoy su visita al país con una cena de gala que ofrecerá Néstor Kirchner, para partir mañana por la mañana a la XIII Cumbre de jefes de Estado y Gobierno de Iberoamérica, que se realizará en Bolivia. Anoche, Juan Carlos de Borbón y Sofía cenaban con el Presidente y su esposa a solas en la hostería Los Alamos, en El Calafate. Hasta allí viajaron ayer, una vez que se celebraron los saludos protocolares e intercambios de presentes y que participaron en un seminario en el Palacio San Martín.
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El tiempo, que los recibió con tormenta y continuó ayer con lluvias, hizo suspender uno de los actos previstos de homenaje a San Martín, pero pudo realizarse el paseo a la Patagonia. Por la mañana, la pareja real fue recibida por Kirchner y su esposa en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, donde mantuvieron un encuentro privado tras el cumplimiento del protocolo. Kirchner de traje negro, camisa blanca y corbata oscura junto a su esposa -de pantalón de santhú blanco cerrado por cinco alamares de sedasaludó a Sofía, vestida de tailleur lavanda combinado con un top brillante y en el pelo peineta de carey con strass; y a Juan Carlos, de sobrio traje azul y corbata azul francia. Un cuadro con sus figuras reales y una talla ecuestre fueron los obsequios que los reyes de España entregaron a Kirchner, mientras que una cartera y pañuelo de seda fueron recibidos por su esposa.
Luego, Kirchner entregó un facón con empuñadura de plata al rey, y Cristina Fernández devolvió la atención a Sofía, un alhajero de plata, realizado por un reconocido orfebre argentino de ascendencia española. El intercambio de regalos terminó en algo tan doméstico como un trueque de monedas, ya que la tradición dice que cuchillos y pañuelos pueden romper las relaciones y para eso quien los recibe debe dar a quien los da una moneda. Así lo hizo tanto la senadora como el rey Juan Carlos. Después se integraron a la reunión los cancilleres Ana Palacio y Rafael Bielsa; el jefe de la Casa Real, Alberto Aza Arias, el embajador de España en la Argentina, Manuel Albart Fernández, su par argentino, Abel Posse, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Cerca del mediodía dejaron la Casa Rosada para trasladarse al Palacio San Martín, sede de la Cancillería, donde los reyes inauguraron el Foro de Diálogo Permanente Argentino Español (FORAE) que reunió a empresarios, políticos e intelectuales de ambos países. Después, la pareja real abordó en el Aeroparque metropolitano el avión de la Fuerza Aérea Española para viajar a la provincia natal del presidente, Santa Cruz.
Kirchner viajó por separado en el Tango 01, acompañado por su esposa y una reducida delegación, que integraron Felipe Solá, Rafael Bielsa, Abel Posse, Sergio Acevedo, y las senadoras Vilma Ibarra y María Cristina Perceval.
Hoy, cuando regresen a Buenos Aires, los reyes tienen previsto inaugurar una exposición dedicada al pintor español Rafael Canogar y ofrecerán una recepción a la colectividad ibérica en la Argentina.
La Reina Sofía de España dormiría anoche en la misma habitación de hotel que suele usar Susana Giménez en El Calafate. Al llegar a ese lugar, los reyes contaron con excepcionales medidas de seguridad y aglomeraron a curiosos que los esperaban -a diferencia del clima porteño-, en una jornada de sol y templada.
Dentro del aeropuerto, grupos de turistas españoles saludaron hasta que partieron dos caravanas, la presidencial y la real, compuestas en total por medio centenar de vehículos.
Los reyes atravesaron así el Parque Los Glaciares y durante la estada en Santa Cruz, los reyes pasearon dos horas en lancha hasta el glaciar Perito Moreno.
En el hotel, la comitiva real de 68 personas ocupaba el ala este, de 144 habitaciones.
Hoy, la visita terminará con la cena de gala que a partir de las 21.30 se les ofrecerá en el Palacio San Martín.
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