ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de septiembre 2004 - 00:00

Kirchner-Zapatero, cruce por empresas

ver más
Rafael Bielsa

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Con el tiempo, Zapatero aprenderá lo que supo José María Aznar: si se quiere conseguir que Kirchner se muestre abierto y razonable, es mejor llevarlo a comer a solas. A lo sumo, con Cristina, su esposa. Ayer, en el lujoso Spark había demasiado público como para evitar que el Presidente se tentara con dar una clase -eso sí, amable, comprensiva-. En efecto, la tribuna la componían la senadora Fernández; el ministro Rafael Bielsa; el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini, y los legisladores Miguel Pichetto y José María Díaz Bancalari. Zapatero se hizo acompañar por Moratinos; el director de la Oficina Económica, Miguel Sebastián (quien también visitó Buenos Aires hace 10 días); el secretario para Iberoamérica, Bernardino León; el secretario general de la Presidencia, Nicolás Martínez Fresno.



Por lo visto, Kirchner había estudiado a su contraparte más que el español, con quien se conoció en Madrid durante la última visita de febrero de este año (cuando el Presidente le adelantó al socialista que perdería los comicios frente a Mariano Rajoy). En efecto, Zapatero aceptó los planteos que se le formulaban desde el otro lado de la mesa: abogado, institucionalista extremo, este primer ministro es especialmente sensible a los razonamientos jurídicos como el que formuló Kirchner.

Para los argentinos, el motivo principal de la reunión era la relación con el Fondo Monetario Internacional. Más específicamente, convertir a los españoles en gestores delante de Alemania y Francia, de nuevo aliados, para que esos países no terminen condenando en el Fondo un acuerdo de baja aceptabilidad en la reestructuración de la deuda pública. Zapatero hizo una declaración de apoyo a la posición argentina, pero trató de que la imagen de su gobierno quede separada de la figura de Rodrigo de Rato, con quien él tiene un vínculo distante.

Rodríguez Zapatero expresó después en forma pública «el apoyo explícito e implícito continuo» de su país para que la Argentina «tenga las mejores posibilidades ante el FMI, de cara a los problemas con su deuda».

A pesar de esto, el primer ministro español se detuvo bastante en la negociación internacional de la Argentina. Dijo que el gobierno de Kirchner debería explicar más que ha realizado pagos récord al Fondo Monetario Internacional y que tiene una performance fiscal impresionante. Claro, acaso Zapatero no advirtió del todo que esos dos datos podrían terminar condenando a Roberto Lavagna como negociador: es incomprensible que con lo que le ha hecho pagar al gobierno de Kirchner, la Argentina tenga un trato tan duro por parte del FMI. Tan incomprensible como que haya esperado para sentarse a la mesa de negociación el momento de mayor superávit fiscal.

En la mesa del Spark Steak se mencionó el anuncio que hará el presidente de Repsol, Alfonso Cortina, quien pidió una entrevista con Kirchner para divulgar un nuevo desembolso de su empresa en la ampliación del Gasoducto del Norte. Pasaron ya los tiempos, por lo visto, en que las «afinidades» de las que habla Moratinos hicieron pensar a Kirchner en un reemplazo del staff de la petrolera española. Ahora el trato es tan amigable que fue el cónsul Héctor Timerman quien realizó el adelanto ayer en una radio amiga (bromas sobre este diplomático: los legisladores pronuncian su apellido con fonética inglesa -«taimerman»/tiempista-y explican el giro en que « siempre está en el momento oportuno en el lugar más conveniente»).

Finalmente, los dos mandatarios evaluaron la posibilidad de realizar viajes para visitarse en sus propias casas. Zapatero aseguró que estará en la Argentina en el primer trimestre del año próximo. Kirchner apuntó al 12 de octubre (Día de la Hispanidad), cuando tal vez pueda almorzar de nuevo con su amigo socialista en Madrid, como adelantó ayer este diario. Aunque relativizó esa posibilidad, que dependerá de que efectivamente concurra a la cumbre de líderes progresistas que se celebrará en Budapest a mediados del mes que viene.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias