Kirchneristas sin cargo vs. kirchneristas con cargo
Para los trotskistas del Partido Obrero la caída de Víctor De Gennaro y el freno que le pusieron a Luis D'Elía en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) no es una derrota del gobierno. La nueva conducción de esa central alternativa que no tiene reconocimiento legal como tal por el gobierno, algo que les prometió y les incumplió Néstor Kirchner a estos ex aliados, es para los seguidores de Jorge Altamira un nuevo avance del oficialismo en la cooptación de sus adversarios. Veamos cómo lo argumentan en el último número del periódico partidario «Prensa Obrera».
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El veto a D'Elía pretende hacer pasar a la lista Yasky como defensora de la « autonomía» de la central. Es un contrabando, porque «CTERA coincide en lo esencial con la política del gobierno y considera que el movimiento político (Encuentro de Rosario) es un proyecto para otros tiempos» («Clarín», 22/9). No es casual la presencia del ultra K De Petris en el « armado» yaskista.
Pero la lista Yasky ha tenido también un desangre por izquierda. Es el caso de Claudia Baigorria, candidata a secretaria general de la Conaduh, quien no puede aceptar al candidato que apoyó el tope salarial para los docentes universitarios.
Hubo otras deserciones. El PC y el MTL se mantuvieron en la lista oficialista, pero Ademys, dirigida por esa corriente, decidió abstenerse. Se trata del gremio de los docentes medios que protagonizó los paros docentes capitalinos carnereados por la yaskista UTE, que es parte de la lista oficial en la capital. De Leonardis, del PC docente riojano, se recluyó en su provincia para no «chocar» con la intragable política del Comité Central del PC de apoyar la lista Yasky.
Otros sectores degennaristas, como ATE Rosario y ATE Córdoba, han apelado al recurso último de no adherir a la boleta nacional de Yasky, para salvar al oficialismo local. Para eso contaron con la colaboración de los dirigentes del Movimiento Intersindical Clasista (MIC) de esas provincias, Terez, de Amsafe, y Bazán, del Sipos, con los cuales han formado frentes locales a cambio de no adherir a ninguna lista nacional. Este sector del MIC ha bloqueado la posibilidad de luchar por nuevas direcciones antiburocráticas en importantesprovincias. La crisis del oficialismo de la CTA no deja lugares intermedios entre una línea de independencia de clase o la cooptación kirchnerista. Esta comprensión permitió formar la Lista 3 del Frente de Unidad Clasista y sus expresiones locales.
Santa Cruz, Neuquén, Rosario y el Cordón de San Lorenzo, la gran lista de Capital Federal, las fuertes listas de La Plata y Lomas son algunas de las manifestaciones más directas de este reagrupamiento. Pero en todas las provincias y en todos los gremios, aún (o especialmente) en aquellos como el neumático donde no hay representantes, está planteada una gran campaña política para nuclear activistas y ganar cuerpos de delegados y seccionales.
En oposición al copamientode la CTA por el Estado o a su subordinación a frentes políticos patronales de cuño 'centroizquierdista', reclamamos un Congreso con mandato de bases de todos los lugares de trabajo para organizar una CTA que luche. Yasky es Kirchner.




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