El apuro por sancionar una ley que impondrá el voto electrónico en las urnas de la Capital Federal despertó en el kirchnerismo la idea de que el jefe de Gobierno buscará una excusa para el desdoblamiento de las elecciones porteñas, idea que viene avanzando en el oficialismo de la Ciudad.
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La imposición del voto por computadoras es una idea que ahora quiere concretar Mauricio Macri, y según les ha dicho Horacio Rodríguez Larreta a los diputados PRO, «la ley tiene que estar lista para el año que viene».
El proyecto lo anima el legislador Cristian Ritondo, quien repite a la oposición que sólo se trata de un sistema que en principio se ensayaría. Una idea original de Macri, cuando asumió el cargo en diciembre pasado, era que este mismo año se utilizara -de haberse aprobado la ley- y hasta se había pensado en realizar una consulta popular sobre la necesidad de reformar la Constitución porteña para probar el sistema.
Pero, por ahora, Macri no consigue los votos -necesita 40 y sólo reúne 27 propios- para cambiar las cuestiones que quiere de la ley principal de la Ciudad, como reducir el número de integrantes de las juntas de comunas, eliminar el ballottage electoral tal cual está y, entre otras cosas, quitar algunos entes autárquicos que impone la Constitución.
De no lograr esos cambios, Macri debe convocar a elecciones de juntas de comunas simultáneamente con la votación de legisladores porteños que se renuevan el año próximo. Además, los porteños deben elegir 12 diputados nacionales en representación del distrito y se podría realizar una sola votación.
Sin embargo, la idea de desdoblar esas urnas ya es un tema de discusión en el macrismo. Creen unos que realizar las elecciones locales separadas de las nacionales -como ocurrió el año pasado- le evitaría a Macri una derrota ante Elisa Carrió en la disputa de una banca para diputados, teniendo en cuenta que la Coalición Cívica se impuso en las presidenciales en la Capital Federal. Es decir, creen que el macrismo tendría mejores chances para la renovación de sus diputados porteños si la elección es separada. En cambio, otro sector piensa que Macri estaría dando ya por aceptada una derrota en las nacionales para diputados. Todo eso, si Macri no logra avanzar con la reforma constitucional, en cuyo caso, tal como ya anticipó este diario, él mismo se postularía a estatuyente y también lo haría Aníbal Ibarra, emulando otra competencia como la de 2003, aunque en esa imaginación, podría sumarse a la vez Carrió, aunque hoy la Coalición rechaza una reforma.
Lo cierto es que tanta premura por sancionar la ley de voto electrónico alertó al kirchnerismo sobre la supuesta decisión de separar las elecciones con la excusa del nuevo método de votación. Es que, si las urnas para juntas comunales y legisladores se realizan con la elección a diputados nacionales, son organizadas por la jueza nacional María Servini de Cubría, y no contemplan el voto electrónico.
En cambio, si las locales se hacen en forma separada de las nacionales, la Ciudad de Buenos Aires las realiza con la organización del Tribunal Superior de Justicia de la Capital Federal y con su propio sistema.
El kirchnerismo, que hoy se ve con magras chances de renovar las bancas que necesita el año que viene, cree que el macrismo apura el voto electrónico para separar la votación, y que así pondría en mayores apuros a los adherentes al gobierno nacional cuyo último candidato multipropósito 2007, Daniel Filmus, ya está instalado en el Senado y no ven figuras atractivas para el vecindario porteño, por el momento, para disputar las urnas locales.
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