El exlegislador porteño y actual dirigente del Frente Renovador, Diego Kravetz, aseguró que Sergio Massa no declinará su precandidatura presidencial y consideró a esa posibilidad una "ridiculez".
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"Es un tema cerrado, más de discusión en los medios que en otro lugar, no hay ninguna posibilidad", sentenció Kravetz en diálogo co radio América. "El año pasado no había discusión que iba a competir a nivel nacional y hoy parece que por necesidad de un sector de la política y de los medios de polarizar la discusión política en la Argentina que hace falta que Massa no esté. Es una ridiculez que uno de los tres candidato que puede ser presidente se baje a la gobernación", completó el jefe de la fallida campaña electoral porteña de Guillermo Nielsen.
"De escuchar a los otros candidatos a Presidente, Massa no tiene nada que envidiarles", aclaró el exdiputado capitalino.
Kravetz negó que haya una fuga masiva de dirigentes del FR. "Es un proyecto bastante nuevo y se fueron cinco o seis dirigentes, peros se sumaron un montón nuevos, de Catamarca, La Rioja, Mendoza y Santa fe. Hay un montón de gente nueva, pero es una fuerza que nació estrictamente de intendentes que fue creciendo y se va reacomodando en función de las circunstancia. Muchos nos fuimos conociendo en el camino", consideró titular del Instituto de Políticas de Pacificación (IPP).
Asimismo, destacó que el FR "es un proyecto que tiene menos de un año" y admitió que "tiene su falencias, complicaciones" porque "hay dirigentes que tienen mucha historia y peso".
Al potenciar las chances de Massa de llegar a la Casa Rosada, recordó cuando Néstor Kirchner empezó a "caminar" con Eduardo Duhalde en 2003. "Muchos decían que no estaba preparado para ser Presidente", comparó.
En esa línea, minimizó la salida del massimo del jefe del bloque de diputados nacionales del FR, Darío Giustozzi. "No solamente bajo el paraguas liderazgo de una persona sale todo automáticamente, cuando empieza la competencia empiezan a verse las necesidades de cada uno de los actores de la política. Las diferencia que marca ahora Giustozzi las pudo haber tenido seis meses antes, cuando creía que iba a ser el único candidato a gobernador", estimó.
"Ahora que sabe que puede perder la interna con (Francisco) De Narváez, e incluso su propio su municipio, opta por esta salida bastante beligerante", evaluó.