La Presidente sobre principios para reestructurar deudas: "Ha sido un triunfo muy importante"
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"Es un avance importantísimo que debe ser consecuente", resaltó la Presidenta, quien recordó además el creciente interés que existe sobre el tema a nivel mundial. A modo de ejemplo de esto último, citó la ley en tal sentido aprobada recientemente en Bélgica.
Cristina también destacó que los principios de inmunidad soberana y sostenibilidad de la deuda aprobados por la Asamblea General "hablan de honrar la deuda, pero no a costa de la miseria y el hambre del pueblo".
"Este principio consagra que cuando las mayorías deciden una forma de pago esa debe ser aceptada por el resto. Cuando una empresa quiebra, no puede pagar. En cualquier país, incluso en éste (por EEUU), donde también está admitida la quiebra de los municipios, ¿cómo se logra el consenso arribando a una mayoría calificada?", remarcó Cristina.
Por eso consideró que la "aprobación de los principios básicos de reestructuración de deuda soberana significa no una ayuda para Argentina, que está depositando los pagos al 100% de los acreedores, sino una ayuda para el mundo".
Calificó a la resolución como "el primer intento serio de poner razonabilidad y regularidad a un sector como el financiero, que a partir de transformarse de bancos comerciales en bancos de inversión, no han tenido intervención ni contralor".
En su exposición recordó que la resolución aprobada por la asamblea general de la ONU a mediados de septiembre fue enviada por su Gobierno al Congreso, "para hacerlo una ley de orden pública que rija el orden interno de nuestro país".
En otro tramo de su discurso recordó la palabras que el ex presidente Néstor Kirchner dijo en Naciones Unidas en 2003: "En esta misma Asamblea, en su primer discurso, dijo que los muertos no pagan las deudas. No fue que adivinó el futuro sino que aplicó la lógica económica de que no es posible pagar una deuda sino tiene crecimiento el país deudor", subrayó.
Hacia el final de su discurso la Presidenta consideró que los mercados financieros "deben inyectar recursos en la economía real del mundo para generar producción, trabajo y desarrollo" y así "compensar las desigualdades que existen entre los países".
"El 1 por ciento de la población concentra el 50 por ciento de la riqueza a nivel global. ¿Cuánto tiempo puede sostenerse un mundo con tanta inequidad?", concluyó Cristina.



