Nueva York (EFE, DPA, AFP) - La policía federal de Estados Unidos (FBI) puso ayer a todas sus fuerzas en estado de alerta máxima por temor a nuevos ataques terroristas. En un comunicado instó a «mantener el más alto nivel de vigilancia y estar listos a responder a todo acto de violencia».
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El Departamento de Estado norteamericano, por su parte, advirtió a los ciudadanos estadounidenses en todo el mundo que esperen más atentados terroristas y violencia contra ellos, como resultado de la acción militar iniciada en Afganistán.
El lanzamiento de una acción militar conjunta de Estados Unidos y Gran Bretaña contra campos de entrenamiento de Al-Qaeda y objetivos castrenses del régimen talibán puede generar una respuesta por parte de los terroristas que consista en atentados contra ciudadanos o intereses estadounidenses en cualquier parte del mundo, indica la advertencia del gobierno.
«Esta acción militar puede resultar en un fuerte sentimiento antiestadounidense y en acciones de retaliación contra ciudadanos e intereses estadounidenses alrededor del mundo, por parte de los terroristas» o de sus simpatizantes o seguidores, indica del anuncio público.
El secretario de Estado, Colin Powell, ordenó a todas las embajadas y los consulados de Estados Unidos aumentar la seguridad a los «niveles más altos posibles», indicó su portavoz, Richard Boucher. Las autoridades aumentaron la seguridad en torno de la sede del Departamento de Estado en Washington, para lo cual cerraron algunas calles al tráfico.
Específicamente, a los estadounidenses que están en Afganistán, el Departamento de Estado les dirigió un mensaje: «Deben dejar el país». El escrito señala que «el gobierno de Estados Unidos inició ayer una acción militar persiguiendo su derecho inherente a la defensa propia reconocido en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ante los acontecimientos del 11 de setiembre». Los estadounidenses que estén viajando o viviendo en el exterior fueron urgidos a «monitorear las noticias locales, mantenerse en contacto con la embajada o el consulado de Estados Unidos más cercano y limitar sus movimientos en sus respectivas locaciones». El Departamento de Estado dijo que tiene presente que ocho voluntarios extranjeros, dos de ellos estadounidenses, están presos en Kabul bajo el cargo de difundir el Cristianismo. «Deberían ser liberados de inmediato», dijo Boucher.
Además, severas medidas de seguridad suplementarias fueron tomadas en Nueva York luego del ataque lanzado en Afganistán por una coalición liderada por Estados Unidos, indicó ayer el alcalde de la ciudad, Rudolph Giuliani.
Las medidas también fueron tomadas en la ciudad de Los Angeles.
El refuerzo de policías es perfectamente visible en ciertas calles del sur de Manhattan, barrio de Nueva York donde se levantaban las Torres Gemelas del World Trade Center destruidas por dos aeropiratas suicidas el 11 de setiembre pasado.
La circulación fue restablecida ayer por primera vez después de los atentados en las calles cercanas al World Trade Center y los policías detenían e inspeccionaban cada uno de los vehículos que se aproximaban a la denominada Zona Cero, donde se erigían las torres.
En Los Angeles, las fuerzas policiales se encuentran desde las 10.15 locales (17.15 GMT) en alerta «táctico», que implica un aumento del número de agentes en servicio, según portavoces de la institución. En Nueva York, un policía de guardia en la sede de Naciones Unidas indicó que se tomaron nuevas medidas de seguridad, pero no precisó la índole de las mismas.
«The New York Post» informó en su edición dominical anterior a los ataques que un operativo de acordonamiento sin precedentes de la ciudad se pondría en marcha luego de los ataques norteamericanos. Esta información no fue confirmada por las autoridades.
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