La Fiscalía comenzó a revisar las operaciones con criptomonedas con las que Manuel Adorni explicó cómo obtuvo más de u$s590.000. El objetivo es determinar si efectivamente era el titular de las billeteras cuando se realizaron las transacciones. También se analiza el costo de las obras en su casa de Indio Cuá.
El fiscal federal Gerardo Pollicita abrió una nueva etapa de investigación sobre la explicación patrimonial presentada por el exjefe de Gabinete para justificar el crecimiento de sus bienes y evitar, por ahora, una eventual citación a indagatoria por enriquecimiento ilícito.
El eje de las medidas estará puesto en las operaciones con bitcoins que, según explicó el exjefe de Gabinete, le permitieron transformar unos u$s200.000 de ahorros en más de u$s591.000.
Para verificar esa versión, Pollicita recurrió a especialistas de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), un organismo del Ministerio Público Fiscal especializado en el análisis económico y financiero.
Uno de los puntos que deberá determinar la investigación es quién controlaba efectivamente las ocho billeteras virtuales por las que circularon aproximadamente u$s591.000 en criptomonedas. Adorni las presentó como propias, aunque no figuran registradas a su nombre.
La Justicia puso la lupa sobre los bitcoins del exjefe de Gabinete y busca reconstruir el origen del dinero antes de definir si corresponde la citación a indagatoria.
EDM
La defensa sostiene que se trata de billeteras de autocustodia y que el hecho de que Adorni posea las claves privadas demuestra que tiene el control sobre ellas. En el escrito presentado ante la Justicia, su abogado, Matías Ledesma, afirmó: “La sola tenencia de la clave privada hace a la titularidad de la billetera”.
Sin embargo, la Fiscalía busca establecer algo diferente: no solamente quién puede acceder actualmente a esos fondos, sino quién tenía el dominio de las billeteras en el momento en que se realizaron las operaciones que Adorni utiliza para explicar el origen de su patrimonio. El acta notarial presentada por la defensa fue realizada en septiembre de 2026 y acredita el acceso actual, pero no necesariamente quién las controlaba años atrás.
La explicación de Adorni
Según la versión presentada por el exfuncionario, entre 2014 y 2017 habría destinado alrededor de u$s200.000 a la compra de bitcoins. Esos fondos, según sostuvo, provenían de ahorros reunidos junto con su esposa, Bettina Angeletti, a partir de trabajos e ingresos familiares y una herencia.
Adorni afirmó que esas inversiones terminaron convirtiéndose en u$s591.544,61, dinero que, de acuerdo con su relato, permaneció prácticamente intacto durante varios años.
La particularidad de su explicación es que aseguró que las operaciones se realizaron fuera del circuito financiero formal. Dijo que compraba criptomonedas mediante encuentros presenciales con vendedores desconocidos, en lugares públicos, entregando dólares en efectivo a cambio de las transferencias de bitcoins.
También sostuvo que mantuvo buena parte de ese dinero en efectivo durante años y que recién comenzó a utilizarlo después de incorporarse al Gobierno, cuando adquirió nuevos bienes, realizó viajes y afrontó gastos vinculados con sus propiedades.
La defensa resumió esa explicación con una frase incorporada a su presentación: “Manuel Adorni y Bettina Angeletti optaron deliberadamente por ‘vivir como si no lo tuvieran’”, en referencia a la decisión que, según su versión, tomaron de conservar los ahorros sin modificar sustancialmente su nivel de vida.
El sobre con las claves
Para respaldar su explicación, el abogado de Adorni entregó las claves privadas de las billeteras en un sobre cerrado y lacrado, que todavía no fue abierto. La documentación también incluye un acta notarial mediante la cual se dejó constancia de que actualmente Adorni tiene acceso a esas cuentas.
Ahora los investigadores analizan cómo avanzar con esa información y no descartan que el propio abogado concurra a la Fiscalía para proceder a la apertura del sobre. El procedimiento, de realizarse, quedaría registrado.
La intención de Pollicita es reconstruir la trazabilidad de los activos y contrastar los movimientos que figuran en las billeteras con la explicación brindada por el exfuncionario.
También bajo análisis, las obras de Indio Cuá
La investigación no se limita a las criptomonedas. Otro de los puntos que generó diferencias es el dinero que Adorni afirma haber destinado a la remodelación de su casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
Mientras el contratista Matías Tabar había declarado que la obra tuvo un costo de aproximadamente u$s245.000, la defensa sostiene ahora que el monto real fue considerablemente menor: alrededor de u$s175.000.
Para respaldar esa posición presentó un estudio contable y un informe técnico de un arquitecto. Según ese peritaje particular, el valor de mercado de los trabajos habría sido de u$s174.954,58.
Además, surge de la investigación que Adorni pagó u$s120.000 por el lote en Indio Cuá y otros u$s5.000 por el ingreso al barrio privado. La Fiscalía, por su parte, mantiene bajo análisis la declaración del contratista, junto con la documentación y los chats que aportó al expediente.
Qué hará ahora la Fiscalía
Por el momento, Pollicita no resolvió pedir la indagatoria de Adorni. La estrategia es avanzar primero con las medidas de prueba destinadas a comprobar su explicación patrimonial.
El fiscal prevé solicitarle al juez federal Ariel Lijo nuevas medidas para profundizar las verificaciones. Una vez concluida esa etapa, deberá determinar si las explicaciones ofrecidas logran despejar las dudas sobre el origen de los bienes y del dinero utilizado por Adorni durante su paso por la función pública.