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El azar -o el desapego por determinadas materias de la administración- hizo que el gobierno se aproxime a una nueva cumbre, sin duda más relevante que la anterior, con el mismo grado de inestabilidad de sus funcionarios. El 15 de diciembre, en Hong Kong, deliberará la Organización Mundial de Comercio (OMC) para debatir las condiciones de una liberalización comercial que, entre otras cosas, abra los mercados de los países industrializados a los productos agropecuarios de muchos países en vías de desarrollo, entre ellos la Argentina.
Taiana, se puede afirmar, debutará como canciller presidiendo la comitiva que concurra a Hong Kong. Con él irá Alfredo Chiaradía, el encargado de relaciones comerciales de la Cancillería, embajador competente pero que ha comenzado a pensar en algún destino en la actividad privada. ¿Estará, en cambio, el secretario de Alimentos de Economía, Claudio Sabsay? Lavagnista ortodoxo, es posible que la cumbre lo encuentre en su casa. No como al otro hiperactivo en las negociaciones, el secretario Miguel Campos. Después de todo, Lavagna siempre fue más reconocido por su dotes para las transacciones de comercio internacional que por sus habilidades para la macroeconomía.
Ahora la carga de las discusiones caerá sobre la Cancillería, que deberá reforzar su equipo a última hora si no quiere aparecer desarmada en Hong Kong.
Esa reunión genera expectativas en el denominado Grupo de los 20, en el que varios funcionarios argentinos estuvieron especialmente activos durante los últimos dos años y medio. Existe un consenso extendido de que en Hong Kong no habrá avances decisivos en materia de eliminación de subsidios agrícolas. Un consenso tan amplio como el que sostiene que esa cumbre será la última en que esa cuestión permanezca sin cambios, por la presión de países como Rusia, China, India o Brasil.
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